¿Miembros de la Iglesia?: El peligro de crear Iglesias a nuestra medida

Imprimir

Anoche, de madrugada, en el programa “Luces en la Oscuridad” de Punto Radio, tuvo lugar una tertulia entre católicos. En ella fueron tratados diversos temas, pero me gustaría centrarme en un momento del programa:

Selección de audio del programa

De este audio podemos sacar varias conclusiones:

Algunos de los participantes reducen nuestra fe a una simple filantropía, es decir, tal como lo define la RAE, a un simple amor al género humano. Pero nuestra fe va más allá de eso. Evidentemente, el amor de Dios por el hombre es inmenso y por eso envío a Jesucristo, su propio Hijo, a la Tierra para la salvación de todos los hombres. Pero esa salvación se plantea mediante una exigencia muy concreta. Una exigencia que nos obliga a aceptar la postura definida por el Magisterio de la Iglesia que nos guía para interpretar la realidad.

Se incurre en un gravísimo error por parte de alguno de los participantes al afirmar que Jesús no tuvo intención de constituir una Iglesia y nombrar a los Apóstoles como sus representantes en la Tierra. Y el error es tanto más grave por cuanto viene afirmado por una teóloga católica que tiene la obligación de enseñar la correcta doctrina. Al negar la intención de Jesucristo de crear la Iglesia y nombrar a San Pedro como el primer Papa se destruye uno de los cimientos de nuestra fe y se arroga en la interpretación individual del mensaje evangélico, muy al estilo de un planteamiento protestante. Es el propio Credo lo que se niega (“Creo en la Iglesia,  que es una, santa, católica y apostólica”). Por otra parte, y llegados a este punto, no estaría de más recordar las palabras de San Agustín: "Yo no creería en el Evangelio si no me impeliera a ello la autoridad de la Iglesia" (San Agustín. Contra epistolam Manichaei I 5,6).

¿Y por qué se niega el mandato de Jesucristo de constituir una Iglesia fundamentada en el Papa y los Apóstoles? Precisamente porque junto con este fundamento se está negando la Tradición y con ella el Magisterio de la Iglesia y como consecuencia la misma Sagrada Escritura. Y esto es necesario para defender la postura que veremos a continuación.

Esta postura es el intento de introducir en el pensamiento católico posturas "feministas y de ideología de género". A lo largo de la tertulia, dos de las participantes, miembros del colectivo “Mujeres de la Iglesia por la Paridad”  afirman una y otra vez que la mujer es discriminada en la Iglesia, tratándose temas como la ordenación sacerdotal de la mujer. Sin ánimo de profundizar en los aspectos teológicos (que esas participantes nombradas seguro conocen por su condición de teólogas) basta con acudir a la Tradición para justificar este hecho. Jesucristo podía haber elegido mujeres como parte de los doce Apóstoles pero no lo hizo. Y esta tradición ha sido respetada como elemento fundamental de mensaje de la fe. Esto no significa menosprecio de la mujer sino solamente la asignación  de una función dentro de la Iglesia. Y si, como hemos comentado, se niega la validez de la Tradición y el Magisterio de la Iglesia, se puede introducir cualquier tipo de interpretación de Mensaje Evangélico, incluyendo una adaptada al feminismo y a la ideología de género. En varias ocasiones una de las participantes que defiende esta postura se define como parte de la Iglesia, bautizada, practicante, católica, apostólica  y romana. Curioso planteamiento de alguien que niega la validez del propio Credo. Peligroso planteamiento de alguien que puede impartir clases de teología.


Enlaces relacionados:
La ordenación sacerdotal de las mujeres: ¿por qué no? Motivos bíblico-teológicos de la posición de la Iglesia Católica
Tertulia en Punto Radio (primera parte).
Tertulia en Punto Radio (segunda parte).