¿Por qué están aquí?

Imprimir

 Fuerte y repetida pregunta que Martín Vásconez, quien con sus 17 años retaba al grupo de más o menos 600 personas que este domingo 19 de mayo en las inmediaciones la histórica Plaza de San Francisco en Quito, convocadas por el colectivo 14 millones, se reunieran a manifestarse a favor de la Vida.

¿Por qué están aquí? Preguntaba a la multitud y el mismo dio la respuesta. "Pues porque su mamá dijo que SÍ y ustedes vivieron". El corazón de quienes lo escuchaban se llenó de una muy especial emoción manifestada en un gran aplauso.

 

Hace un par de meses, el colectivo 14 millones venía preparando una manifestación pública donde se dejara saber el sentir y el pensar de muchísimos ecuatorianos. Queremos defender el matrimonio, queremos proteger a la familia y su derecho a decidir sobre la educación de sus hijos en todo aspecto. Rezaba un mini folleto impreso que empezó a circular por templos, grupos laicales, organizaciones pro-vida de las principales ciudades del Ecuador.

El señor Canciller del Ecuador, Ricardo Patiño, con la base del "Modus Vivendi" que data de julio de 1937 y que regula las relaciones de la Santa Sede con el Gobierno Ecuatoriano, pide explicación al Señor Nuncio en el Ecuador, Monseñor Guido Ottonello por participar y promover una manifestación política, expresamente prohibida para la iglesia en el Ecuador. Pues, en los impresos de invitación a la concentración,  aparecían los logos de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana y de la Arquidiócesis de Quito entre muchos otros. El Señor Nuncio responde en su condición de diplomático remitiéndose a sendos comunicados del Arzobispo de Guayaquil, Presidente de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana y del Arzobispo de Quito, quienes dicen que los respectivos logos, han sido usados sin su consentimiento.

El gobierno ecuatoriano, como ya acostumbra hacerlo, los días anteriores a la concentración llena las horas de televisión local con cadenas explicativas donde, desde su punto de vista, deja claro que la iglesia no está a favor de esta manifestación.

Tamaña confusión la que se creó entre los fieles católicos, lo que se pensaba sería una fiesta a favor de la vida, de la familia y del matrimonio, tomó un tinte político aderezado con una amarga polémica. Muchos grupos parroquiales para quienes la fe les lleva primero a ser obedientes simplemente prefirieron no participar. Pero también hubo de aquellos que se animaron a ir más allá. Acudieron al llamado e hicieron de la mañana del domingo de Pentecostés una alegre manifestación de fe en la vida.

Familias completas, niños, jóvenes, grupos laicales, religiosas y más gente de manera pacífica se reunieron para hacer escuchar su voz. Llamó la atención la participación de un afro descendiente quien en silencio exhibía un cartel y cuando desde el micrófono le pedían dar su opinión la dio a favor de la vida aclarando que él no era creyente. Otro hecho curioso fue la llamada telefónica que recibió Isabel Salazar, dirigente del colectivo 14 millones durante el evento, por parte del Señor Presidente de la República indicándole que él no firmaría ninguna ley para cambiar en la cédula de ciudadanía la palabra sexo por género.

También se hicieron presentes "los otros" grupos pro-aborto y GLBT(Gay, Lesbianas, Bisexuales y Transgénero) quienes intentaban provocar pero no lo consiguieron. Los grupos Pro-vida son "a favor de" no en contra de nadie y esa claridad hizo posible que no se dieran enfrentamientos.