Beatriz o la doble vida

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Durante siglos los judíos no precisaron definir qué era judío, cuales eran los requisitos para sostener la pertenencia a la comunidad judía. Pero tras la invasión romana y los miles de atropellos y violaciones nacieron muchos hijos de la violencia. El pueblo judío decidió entonces definir como judío todo aquel nacido de mujer judía. Por ello, sería la madre la que otorgase la vida y la raza. No sólo daría la vida, también daría una comunidad en la que crecer.

 

 

 

 

Hasta hace bien poco tampoco teníamos necesidad de definir lo que era un ser humano. Todos sabíamos ante la presencia de algo si era o no humano. Si tenía rabo, andaba a cuatro patas y ladraba, lo definíamos como perro. Si era bípedo, hablaba y tenía bigote, lo suponíamos humano. Pero lamentablemente desde el "progresismo" que consiste en llevar a la ruina a la humanidad, equipararla con el reino animal y extender derechos a animales mientras se restringen a los humanos, se afirma que lo que está en el vientre materno no tiene porqué ser considerado un ser humano o incluso que un anacefálico, no lo es. "El aborto de un anencéfalo no es el aborto de un ser humano." dirá un sacerdote jesuíta. ¿Puede acaso una mujer dar a luz algo que no sea humano? Un bebé, recién nacido, en las condiciones que sean, con las minusvalías que se puedan dar, ¿no es un ser humano, no tiene alma y no es mirado con amor y ternura por nuestra Madre común, la Virgen?

Hoy hemos sabido que habiendo pasado de las 20 semanas de gestación, ha nacido por medio de una cesárea, la hija anacefálica de Beatriz. Este nombre supuesto es apropiadísimo, pues significa "portadora de felicidad o de beatitud". No ha abortado, pese a ser su deseo debido a que está penalizado tal crimen en su país. Su vida no corre peligro (tampoco su enfermedad, grave de por sí, se desarrollaba más rápidamente o con mayor virulencia por estar embarazada), ha sido madre, y durante más de tres horas una niña ha tenido derecho a vivir. Frente a esto, la disyuntiva que tantos deseaban era una madre abortera, con un peso sobre su conciencia (probablemente), y una niña muerta antes de nacer.