El cardenal Ruini ve un serio peligro de cisma en Alemania

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Ante las bendiciones de parejas homosexuales previstas para el 10 de mayo en Alemania, el cardenal italiano Camillo Ruini ha lanzado una clara advertencia. «Nadie en la Iglesia tiene derecho a realizar esas bendiciones». En declaraciones al diario italiano Il Foglio, el purpurado advierte que hay un serio riesgo de cisma.

Ruini, que fue cardenal vicario del Papa para la diócesis de Roma y presidente de la Conferencia Episcopal Italiana de 1991 a 2007, indicó en la entrevista que las personas homosexuales pueden ser bendecidas, por supuesto, «pero para que se conviertan, y no para que persistan en el pecado».

Dios mismo bendice al hombre para que sea cambiado por él, pero Dios no puede bendecir el pecado, dijo. Con tales bendiciones, afirmó el purpurado, tal y como está previsto en Alemania, «no sólo es un asunto que la Iglesia ha decidido no hacer, sino que es un asunto que la Iglesia no puede hacer».

Error muy extendido en algunos círculos eclesiásticos

Preguntado por qué la Congregación para la Doctrina de la Fe tuvo que publicar el responsum sobre esta cuestión, Ruini dijo que la razón se daba en la propia nota de la Congregación: «Estas bendiciones se están extendiendo en algunos círculos eclesiales». El cardenal subrayó que la Iglesia está en contra de cualquier discriminación contra las personas homosexuales y quiere que sean aceptadas con respeto y sensibilidad en las comunidades cristianas, pero «según la enseñanza constante de la Sagrada Escritura, del Antiguo y del Nuevo Testamento, y de la tradición eclesial, los actos homosexuales son intrínsecamente desordenados porque no pueden transmitir la vida y no se basan en una verdadera complementariedad afectiva y sexual».

Espera que no se produzca un cisma

El cardenal Ruini cree que es posible pero espera de todo corazón «que no se llegue a un cisma» y reza por ello.

Además indica que el Papa Francisco escribió una carta al Pueblo de Dios en Alemania el 29 de junio de 2019, «en la que pide preservar el 'sensus ecclesiae' y la unidad con la Iglesia universal. Estas palabras del Papa ofrecen un criterio y una orientación valiosos. No niego que exista un peligro de cisma, pero confío en que con la ayuda de Dios se pueda evitar».