Los obispos alemanes critican duramente el documento del Vaticano sobre las parroquias

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«Traerá más daño que bien para la Iglesia», «freno a la motivación y a la valoración del servicio de los laicos», «interferencia en mi episcopado», "no se han enterado de nada", etc. Son ejemplos de la reacción de la mayor parte de los obispos alemanes ante la reciente instrucción para revitalizar la vida parroquial publicada por la Congregación para el Clero ya que no cumple con sus rupturistas postulados. El cardenal Woelki, como siempre, ha sido portavoz de los pocos obispos germanos conformes con la Santa Sede.

Según el arzobispo de Bamberg, Ludwig Schick, la instrucción no debería de haberse publicado ya que «traerá más mal que bien a la Iglesia y su labor misionera». El prelado cree que el documento es teológicamente deficiente y asegura que «no está claro en niguna parte» lo que la Congregación para el Clero pretende, lo cual abre la puerta «a muchas posibles especulaciones que hacen daño».

Como experto en derecho canónico el arzobispo Schick critica que el documento solo recuerde las disposiciones generales de la ley de la iglesia de 1983, sin tener en cuenta el desarrollo de la enseñanza desde entonces y las condiciones concretas en cada diócesis.

Durante una Misa por el 44 aniversario de la muerte de su predecesor en Munich, el cardenal Julius Döpfner (1913-1976), el cardenal Marx se mostró contrariado por el texto de la Congregación para el Clero«Es un poco extraño que venga un documento de Roma sin que nadie nos haya hablado sobre el mismo. ¿Es así como a uno le gustaría que fuera la convivencia entre la Igleisa universal y la local? En realidad no»

Según el cardenal la instrucción ha sembrado la desconfianza y profundizado las trincheras, lo que conduce a nuevas divisiones y tensiones, por lo cual dice: «No se produce fruto así». «Sientes que no se han enterado de nada», fue su conclusión.

El obispo de Osnabrück y vicepresidente de la Conferencia Episcopal Alemana (DBK), Mons. Franz-Josef Bode, describió el documento como «un fuerte freno a la motivación y la apreciación del trabajo de los laicos». El obispo aseguró que la instrucción del dicasterio vaticano sorprendió por completo a los obispos, que esperaban de Roma un contacto previo con las realidades eclesiales en cada lugar y una mejor atención a la tantas veces invocada sinodalidad.

Por su parte, Mons. Peter Kohlgraf, obispo de Mainz se opuso abiertamente a la instrucción. En una declaración publicada el miércoles, Mons. Kohlgraf escribió que «no puedo aceptar fácilmente esta interferencia en mi oficio episcopal». 

Kohligraf añadió que temía que se produjera una desafección por parte de los laicos comprometidos que «ya no tienen ninguna motivación para participar en una Iglesia que funciona de esta manera»

Woelki agradece la Instrucción

Como viene siendo habitual, el cardenal Rainer Maria Woelki, arzobispo de Colonia, se convierte en portavoz de los escasos obispos alemanes que no quieren una revolución en la Iglesia contraria a su naturaleza y a la Tradición. 

El cardenal elogió la que para los alemanes es una controvertida instrucción:

«Estoy agradecido de que el Papa Francisco nos esté mostrando el camino con este folleto, El documento contiene muchas sugerencias para una partida misionera de la Iglesia. Al mismo tiempo, nos recuerda las verdades básicas de nuestra fe, que a veces podemos perder de vista, especialmente en Alemania, cuando estamos demasiado ocupados en nosotros mismos»