El líder de los laicos de Colonia niega autoridad a su cardenal

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La disidencia del cardenal arzobispo de Colonia, Rainer Maria Woelki, frente al peligroso ‘camino sinodal’ emprendido por sus hermanos en el episcopado alemán, ha tenido contestación en casa. Tim Kurzbach, presidente del Consejo Diocesano de Católicos en la Archidiócesis de Colonia, ha salido en defensa del sínodo revolucionario y en oposición a su ordinario.

“Este viaje ya no se puede detener”, asegura Kurzbach al Kölner Stadt-Anzeiger. El representante de los laicos en la Archidiócesis de Colonia tiene muy claro quién es el ‘malo’ en la polémica sobre el camino sinodal emprendido por el episcopado alemán: su arzobispo.

 “Me temo que está destruyendo la autoridad de su cargo episcopal al no tratar de convencer a la congregación con buenos argumentos”, ha asegurado Kurzbach. “Hace tiempo que debería haberse dado cuenta de que reconocido que el mero cargo ya no establece la autoridad”.