El cardenal Kasper dice que los dos extremos están decepcionados con el Papa

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“Tanto los ultraconservadores como los progresistas más extremos están decepcionados” con el Papa, ha dicho el cardenal alemán Walter Kasper durante una conferencia en el marco del Congreso ‘La aportación del Papa Francisco a la teología y a la pastoral de la Iglesia’, que se está celebrando estos días en Barcelona. Las palabras de su ponencia, titulada ‘El mensaje de la alegría’, han sido recogidas por Vida Nueva.

“Las objeciones provienen de dos lados opuestos” ha asegurado Kasper, que dijo que la dinámica del mensaje del Evangelio “no es buena para algunos”. “Confunden la novedad perenne del Evangelio con la innovación, una Iglesia renovada con una Iglesia nueva, una Iglesia en salida con una Iglesia en retiro”, manifestó el purpurado.

“No quieren una Iglesia en salida sino una en casa”, dice Kasper, una Iglesia “como refugio para la seguridad en un mundo que se encuentra en un movimiento cada vez más acelerado”, sin embargo, afortunadamente, “el Papa es una persona que sabe reír de corazón”, afirmó.

Luego están los otros, los que quieren “una Iglesia liberal: la democratización de la Iglesia, la abolición del celibato, la ordenación de mujeres, etc” y que proyectan estas expectativas “sobre Francisco”. Sin embargo, según el cardenal alemán, Francisco “no es un liberal”, es “un radical”, en el sentido de que regresa a las raíces.

Las expectativas liberales “no son parte de su agenda” asegura Kasper, sino que al Papa le mueven “los pobres, las críticas al capitalismo desenfrenado, el apoyo a los migrantes, una nueva relación con la creación y una nueva cultura de moderación y alegría”. “Para muchos esto no encaja con su concepción liberal y progresista, siempre a la última moda”, apostilló.

Añade Kasper que “ya el escándalo evangélico radical de Jesús escandalizó”, pero “ningún Papa puede anunciar un mensaje que no sea el de Jesús. Debe estar escandalizado y siempre lo hará. Incluso Juan XXIII, Pablo VI, Juan Pablo II y Benedicto XVI lo hicieron”, dijo el alemán. ¿Por qué la lista empieza siempre en Juan XXIII? ¿Acaso la Iglesia se fundó en el Concilio? No seamos malos, ha debido coger los nombres al azar.

Para Walter Kasper, “el entusiasmo inicial después de ‘Evangelii gaudium’ se ha desvanecido”, y la Iglesia se encuentra nuevamente “en el valle de los esfuerzos diarios y, desafortunadamente, también en el de muchas tensiones internas”. Muchos dentro y fuera de la Iglesia, nos asegura Kasper, “ven al Papa como un portador de alegría y un regalo del cielo dada la situación actual de la Iglesia” sin embargo a otros “les da poca o ninguna alegría este Papa”.

“El mensaje de alegría es la respuesta a esta situación del mundo actual y de la Iglesia de nuestro tiempo”, y ‘Evangelii gaudium’, “ha traído un nuevo aliento a la Iglesia y el mundo”, aseguró el eclesiástico. El Papa “sabe expresar de manera simple contenidos filosóficos y teológicos difíciles y complejos”.

Para Kasper, cualquier intento de contraste entre Francisco y Benedicto XVI “es una trama de política eclesiástica”. Reconoce que ambos son diferentes como personas y en estilo, “pero ambos son católicos y hay continuidad entre ellos”, comentó. Porque “la continuidad no excluye que Francisco deba poner nuevos acentos”.

También tuvo unas palabras para ‘Amoris laetitia’, explicando el purpurado que los Padres de la Iglesia a menudo “han hablado del amor erótico y sexual de una manera que para nosotros hoy es dolorosa y despectiva” pero que Benedicto XVI “ha dictado otro tono” con la encíclica ‘Deus caritas est’, y ‘Amoris laetitia’ representa “completamente, desde este punto de vista, un punto de inflexión liberador”. “Reducir toda la exhortación a dos breves observaciones que las critican sin considerar el contexto es contrario a toda regla hermenéutica”, sentenció.