Obispo holandés acusa al Papa de no querer hablar con sus críticos

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A pesar de que el Sínodo para la Amazonia está entrando en su fase final, el Instrumentum Laboris del mismo sigue provocando el rechazo de obispos católicos que defienden la fe. Es el caso de Mons. Rob Mutsaerts, obispo auxiliar de Den Bosch (Holanda), quien además asegura que el Papa, aunque diga que quiere debatir con todos, no lo hace.

Mons. Mutsaerts sostiene en un artículo publicado en su blog que el Instrumentum Laboris (IL) del Sínodo para la Amazonia es un intento de convertir la fe católica en una «nueva religión» al «abrazar el panteísmo» y reconocer la «superstición pagana como fuente de revelación».

El obispo asegura que el texto habla sobre todo de «eco-socialismo, cambio climático, ecumenismo, viri probati y la ordenación de mujeres», mientras que hay una «sola mención de Jesús», «pero no como Hijo de Dios y Salvador», sino como «Jesús el filósofo, revolucionario e hippie».

El prelado holandés señala también que resulta curioso que un sínodo sobre una región del mundo se celebre en Roma y apunta al hecho de que la mayoría de los obispos de fuera de esa región elegidos para participar en la asamblea sinodal sean de una tendencia eclesial muy concreta.

El Papa dice una cosa, hace otra

Mons. Mutsaerts advierte de la contradicción entre lo que dice Francisco y lo que luego hace:

«El Papa señaló recientemente que quería comenzar un debate con todos. Excepto si te llamas Burke o Müller. Burke y Brandmüller todavía están esperando respuestas a algunas preguntas simples (las llamadas "dubia")»

Y añade:

«Lo sorprendente es que ni siquiera los medios de comunicación pueden tolerar las críticas al Papa. Burke y otros son denunciados por la prensa. Esto es extremadamente sorprendente dado el hecho de que los mismos medios consideraron como algo normal la crítica a Juan Pablo II y Benedicto. Sin embargo, cualquiera que critique al Papa Francisco es acusado de ser parte de un complot para acabar con el Papa, aunque solo hayan hecho algunas preguntas. Podría decirse: responda simplemente, y asunto resuelto». 

El obispo se refiere también a la actitud del Papa respecto a las afirmaciones del ex-Nuncio Viganò, a su postura sobre un posible cisma y a las críticas que recibe tanto en Estados Unidos como en la Curia. Y pregunta:

«¿Por qué el Papa no invitó a los cuatro cardenales de los dubia  hablar? Se habría mostrado creíble como constructor de puentes (pontifex) y habría podido evitar una gran confusión. Sin embargo, el Papa elige mostrarles ante la prensa como moralistas rígidos y de ideología resbaladiza».

Sean sinceros

Por último, el obispo auxiliar de Den Bosch, advierte que a menudo escucha que es todo cuestión de misericordia, pero no es así:

«No les creo. Es falsa misericordia. No se quiere quitar el celibato obligatorio para santificar el sacerdocio, sino para apartar una regla que requiere santidad. No quieren cambiar la doctrina de la homosexualidad porque quieren ser misericordiosos con la pesada carga del pecado, sino para decir que el pecado ya no es pecado. No quieren permitir el sexo fuera del matrimonio porque son positivos sobre la sexualidad, sino porque no quieren reconocer el matrimonio (hombre+mujer) como el único vínculo matrimonial reconocido por Dios. Sean sinceros y pongan fin a las agendas ocultas».

No acudió al sínodo de los jóvenes

Mons. Mutsaerts no quiso acudir al Sínodo de Jóvenes porque consideraba, y así se lo dijo al Papa, que la crisis por los abusos del clero desaconsejaba su celebración.