El Gobierno chino detiene a un obispo de la Iglesia fiel, denunciado por un sacerdote comunista

Imprimir

Monseñor Agustín Cui Tai, obispo de Xuanhua (Hebei, China) fue llevado por la policía en el día de ayer. Un sacerdote fiel a la dictadura comunista le denunció por no seguir las indicaciones del Vaticano, aunque lo cierto es que la Santa Sede avaló que dicho presbítero fuera inhabilitado por el obispo detenido.

De momento se desconoce el motivo oficial del arresto, y tampoco se sabe por cuánto tiempo irá a extenderse. En los últimos meses, Monseñor Cui Tai tuvo que luchar para afirmar su autoridad como obispo (reconocido por la Santa Sede) contra un sacerdote, el Padre Zhang Li, que lo acusaba de no seguir las indicaciones del Vaticano.

Según el P. Zhang Li, el acuerdo firmado entre China y la Santa Sede establece el fin de la Iglesia subterránea y a partir de ahora, todos los fieles y obispos deben volcarse a la Iglesia oficial. Con un fuerte apoyo del gobierno local, el P. Zhang Li instó a la policía a arrestar al obispo. Tras haber recurrido «a la autoridad competente de la Santa Sede», el vicario episcopal, y luego el obispo, procedieron a la inhabilitación del sacerdote.

Pocos días después, Mons. Cui Tai fue detenido y mantenido durante 15 días en manos de la policía, que lo presionó para que cancelase la inhabilitación. El impedimento en el ejercicio del ministerio aplicado al P. Zhang Li también fue motivado por el hecho de que el sacerdote es promotor de un grupo «pentecostal» que mantiene una colaboración ambigua con un pastor protestante, y en el cual se exageran los efectos milagrosos [de la oración], inventando milagros.

Según algunos sacerdotes, el motivo del nuevo arresto reside en el hecho de que Mons. Cui Tai se ha «expuesto» al revelar públicamente su identidad episcopal: un hecho que es considerado ilegal, ya que es reconocido por la Santa Sede, pero no por el gobierno. Los fieles y sacerdotes de la diócesis piden a los cristianos de todo el mundo que recen por ellos, con la esperanza de que «regresen sanos y salvos lo antes posible».

Del 2007 hasta hoy, las autoridades han detenido a Mons. Cui Tai de un modo casi continuo, ya sea de manera ilegal o recurriendo al arresto domiciliario, sin ninguna razón o proceso jurídico como respaldo. Durante todos estos años, el obispo muchas veces fue encerrado en varios centros de detención secretos o en hoteles, o bien fue llevado para realizar «viajes» forzados, escoltado por funcionarios de gobierno. En estos años, sólo Mons. Cui Tai solo puso volver a casa ocasionalmente, para realizar una visita a su hermana anciana durante el Año Nuevo chino y en la Fiesta celebrada a mediados de otoño (llamada de la luna). El resto del tiempo siempre permaneció bajo custodia, controlado por el gobierno.

La diócesis de Xuanhua fue fundada por la Santa Sede en 1946, pero en 1980 el gobierno constituyó la diócesis oficial de Zhangjiakou, uniendo a esta las de Xuanhua y Xiwanzi. La diócesis de Zhangjiakou no cuenta con el reconocimiento de la Santa Sede.