Maduro vuelve a pedir al Papa que promueva el diálogo-trampa

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Nicolás Maduro, el presidente ilegítimo de Venezuela, ha escrito al Papa proclamándose servidor de la causa de Cristo y pidiéndole que haga posible un nuevo diálogo con la oposición, como hizo en el pasado, y que sólo sirvió para desactivar las manifestaciones del pueblo contra él.

La Unión Europea había dado un ultimátum a Nicolás Maduro para que convocara comicios presidenciales, pero este se negó a «dar el brazo a torcer por cobardía frente a las presiones», según declaró.

Como consecuencia de su rechazo, una docena de países europeos reconocieron este lunes 4 de febrero la legitimidad del presidente de la Asamblea Nacional, el líder opositor Juan Guaidó. Un reconocimiento que ya había llevado a cabo una decena de países americanos, entre ellos Estados Unidos, así como el propio Parlamento europeo.

En estas circunstancias, Nicolás Maduro, en declaraciones a la televisión Sky24 ha señalado que:

«He enviado una carta al Papa Francisco, espero que esté llegando o que ya esté en Roma, en el Vaticano, diciendo que yo estoy al servicio de la causa de Cristo. Y con este espíritu le he pedido ayuda en un proceso de facilitación y de reforzamiento del diálogo»

«Esperamos una respuesta positiva», añadió Maduro, que no es la primera vez que solicita la mediación del Sumo Pontífice en la crisis política que vive su país.

Los obispos de Venezuela con el pueblo al que anima a salir a la calle

El Presidente de la Conferencia Episcopal de Venezuela (CEV), Mons. José Luis Azuaje, manifestó respecto a Maduro en su toma de posesión que «se ha hecho ilegítimo y moralmente inaceptable», pues sigue llevando al país al despeñadero. Sin embargo el Vaticano fue uno de los países que envió representante a la toma de posesión, ceremonia a la que no acudieron la mayoría de países que depués han reconocido a Guaidó.

Los obispos han animado, incluso participado, en las marchas de oposición, pidiendo la destitución del Presidente Maduro y en apoyo al líder opositor Juan Guaidó. Antes, la Comisión de Justicia y Paz de la Conferencia de Obispos de Venezuela también apoyó las marchas del 23 de enero, que fueron convocadas por la Asamblea Nacional, «elegida por el voto libre y democrático del pueblo venezolano» y «es actualmente el único órgano de autoridad pública con la legitimidad de Ejercer sus poderes con soberanía».