Vietnam tendrá su primera Universidad católica

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La primera universidad católica de Vietnam ya no es un sueño remoto. Es una realidad que se acerca a pasos agigantados y que, según Paul Bui Van Doc, arzobispo de Ho Chi Minh City, podría completarse dentro de un año. Será un proceso crucial para la historia de la Iglesia católica en el país, además de un signo de la esperada vuelta a la libertad de educación, que desde los años 60 desapareció debido al gobierno comunista.

El arzobispo de la ex Saigón explicó con orgullo a Vatican Insider que “el enfoque dialógico con el gobierno está dando frutos”. En un clima de paulatina distensión de las relaciones bilaterales, indicó, los obispos hicieron notar que en el país se han multiplicado durante la última década los ateneos y los campus privados, instituidos y administrados por entes y universidades extranjeras de Asia, Australia y Europa (el primero nació en 2001). “¿Por qué, entonces, la Iglesia vietnamita debía seguir sin tal prerrogativa? Mucho más si se consideran los datos sobre la instrucción y se observan las carencias del sistema educativo nacional”. La Iglesia católica, explicó el presidente del episcopado local, “puede ofrecer la filosofía y la experiencia educativa que le pertenecen, para formar personas responsables por el bien de toda la sociedad”.

Después de décadas en las que se alejaron de sistema educativo, monopolizado por el estado, los obispos incubaron el proyecto y, al encontrar una oportunidad en las instituciones, se activaron. Exploraron la colaboración con el prestigioso Instituto católico de París y crearon un “Instituto avanzado de estudios teológicos”, que nacerá en Ho Chi Minh City. También se pusieron a trabajar para obtener el reconocimiento pontificio de la Congregación vaticana para la educación católica que, según el obispo, “es inminente”. La práctica llegó con rapidez al escritorio del ministro de educación del gobierno vietnamita y, según las primeras entrevistas y contactos formales, también el proceso para obtener la autorización gubernamental   está avanzando.

“Tenemos mucha confianza. Se tratará de un paso importante para el bien común del país, un signo de gran esperanza para un futuro luminoso en Vietnam”, dijo Bui Van Doc. La educación, subrayó, tiene una relevancia particular, y la libertad educativa es un factor crucial para la Iglesia, como “medio para realizar la misión de evangelizar a la sociedad de hoy”. Los pasos concretos para el nacimiento del nuevo instituto serán analizados en la próxima asamblea plenaria de los obispos, que se llevará a cabo del 27 al 30 de octubre de 2014 en Nha Trang.

La espera ha sido larga, por lo que hablar de “cambio histórico” no es mero énfasis. En el norte del país, la libertad educativa para la Iglesia católica fue prohibida en 1954, con la llegada al poder del Partido comunista. La misma prohibición entró en vigor en el sur en 1975, cuando los católicos se ocupaban de más de dos mil estructuras de educación, desde el nivel preescolar hasta los de educación superior. Durante los últimos años, la Iglesia ha vuelto a conquistar la libertad plena para la admisión de candidatos en los seminarios (que en el pasado estaba sometida al control estatal) y también la gestión de guarderías, que a menudo los institutos religiosos o las congregaciones crean en localidades remotas o en zonas segregadas por la marginación y la pobreza.