Los Franciscanos de María abren una casa para la pastoral hispana en Roma

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Los Franciscanos de María han comenzado un programa de atención espiritual a hispanos en la ciudad de Roma. Desde la iglesia de San Lorenzo in Fonte ofrecen sus servicios a los emigrantes y a los peregrinos.

Roma es una ciudad donde no falta clero. Quizá sea la única en el mundo de la que se pueda decir eso. Sin embargo, no siempre los emigrantes hispanos encuentran la atención pastoral necesaria y los peregrinos muchas veces no tienen un sacerdote que les explique el significado religioso de lo que ven.
Para ayudar a emigrantes hispanos y peregrinos de lengua española que viven o visitan la ciudad de Roma, los Franciscanos de María han puesto en marcha un servicio de pastoral a su disposición. El Vicariato de Roma les ha concedido una pequeña pero muy significativa iglesia: San Lorenzo in Fonte, para que les sirva de punto de referencia.
San Lorenzo in Fonte está edificada sobre la cárcel donde encerraron al diácono San Lorenzo, que era de origen español, cuando éste dijo a la policía del emperador que la Iglesia no tenía dinero porque se lo daba a los pobres. La Divina Providencia ha querido que sea en esta iglesia dedicada a un mártir español donde surja esta iniciativa de pastoral hispana.
En San Lorenzo in Fonte se celebra todos los días la Santa Misa en español, a las 7 de la tarde, excepto los sábados. Para acompañar, bendecir e impulsar este trabajo pastoral con hispanos, el cardenal Cañizares ha querido presidir la Eucaristía de una de las primeras misas celebradas allí. Su Eminencia es el prefecto de la Congregación para el Culto Divino y es español.
Además de la celebración de la Santa Misa y de la creación en roma de grupos de espiritualidad del agradecimiento –ya hay dos en este momento-, los Franciscanos de María se ofrecen para acompañar a los peregrinos en su visita a la Roma cristiana y sus diferentes iglesias y monumentos.
Un sábado al mes, organizan una visita a las catacumbas con la celebración de la Santa Misa dentro de las mismas, lo cual es una de las experiencias más emotivas que puede hacer el peregrino en Roma. Otro sábado está la visita a Santa María la Mayor, otro la visita al Vaticano y otro a San Pablo Extramuros. En todos los casos hay que avisar con tiempo para organizar bien las visitas y poder reservar los templos a fin de celebrar en ellos la Santa Misa. Para ello, basta con ponerse en contacto escribiendo a Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla .

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