Kasper ataca a Müller y le acusa de ser él quien siembra confusión

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La «Declaración de Fe» del Cardenal Gerhard Ludwig Müller, Prefecto emérito de la Congregación para la Doctrina de la Fe, ha sido criticado por el Cardenal Kasper, que afirma que contiene «medias verdades» y promueve «confusión y división».

La Declaración del Prefecto emérito de la Congregación para la Doctrina de la Fe fue publicada en varios idiomas, y contiene explicaciones sobre la divinidad de Jesús, el propósito de la Iglesia, el orden sacramental y la ley moral.

El purpurado también se pronunció sobre la controversia sobre algunas interpretaciones de la exhortación apostólica Amoris laetitia del Papa Francisco.

En un texto publicado en el portal de la Confererencia Episcopal Alemana, katholisch.de, reconoce que la Declaración del Prefecto emérito de la Congregación para la Doctrina de la Fe «contiene muchas declaraciones de fe que todo católico recto puede afirmar de todo corazón», pero asegura que algunas de las verdades son tan resaltadas qua hacen que otras se pierdan.

Es verdad, añadió, que «la confesión del Dios Trino es una diferencia fundamental en la fe en Dios y la imagen del hombre con respecto a otras religiones».

«¿Pero no hay semejanzas, especialmente con los judíos y los musulmanes, en la fe en el único Dios y no son estos puntos en común hoy fundamentales para la paz en el mundo y en la sociedad? ¡Verdad a medias no es la verdad católica!», dijo el Cardenal Kasper.

El Cardenal Kasper indicó además que se sintió «totalmente horrorizado» al leer «sobre el ‘fraude del Anticristo’ hacia el final de la declaración».

«Esto casi literalmente evoca el recuerdo del argumento de Martín Lutero», señaló, comparando al propulsor de la reforma del siglo XVI con el Cardenal Müller.

«Lutero también muy correctamente criticó mucho en la Iglesia. Pero la acusación del Anticristo era, como nuestros compañeros de diálogo luteranos dicen hoy, incluso entonces inapropiada».

«¿Hay un reciclaje de Lutero detrás del manifiesto? ¿Uno que correctamente defiende reformas en la Iglesia, pero quiere aprobarlas y derrotar al Papa? No quiero creer eso», escribió el Cardenal Kasper.

El Cardenal Kasper se está refiriendo a lo que el Cardenal Müller dice con respecto a defender las verdades de fe:

«mantener el silencio sobre estas y otras verdades de Fe y enseñar a la gente así es el mayor engaño contra el cual el Catecismo vigorosamente nos advierte. Representa la última prueba de la Iglesia y lleva al hombre a una ilusión religiosa, ‘el precio de su apostasía’; es el fraude del Anticristo»

Hace un año el cardenal holandés Eljk se manifestaba de modo similar.

El cardenal Kasper perteneció al grupo de presión contra Juan Pablo II y el cardenal Ratzinger. El cardenal Danneels reconoció, como se explica en su biografía, la creación y existencia de un grupo de cardenales centroeuropeos que desde 1996 se confabularon para controlar la sucesión de Juan Pablo II e impedir que accediera a la silla de Pedro el cardenal Joseph Ratzinger, según describe el propio cardenal belga.

Se autodenominaban Grupo de Saint-Gall/Sankt Gallen por la abadía suiza en que celebraba sus reuniones, que, aparte de él, que se incorporó en 1999, contaba con el cardenal arzobispo de Milán, Carlo Mario Martini (fallecido en 2012) y su compatriota Achille Silvestrini, los cardenales alemanes Walter Kasper y Karl Lehman, el británico Basil Hume (fallecido en 1999) y el obispo holandés Adriaan Van Luyn.

Según también el propio Danneels el grupo cesó sus actividades actividades en 2005, aunque no la crítica constante y pública de sus miembros a Benedicto XVI.

Defensor de la comunión a los divorciados vueltos a casar en contra de la doctrina de la Iglesia

Kasper, Lehman y Saier (obispo de Friburgo) publicaron en 1993 una carta «Principios para el acompañamiento pastoral de personas cuyo matrimonio ha fracasado o separadas vueltas a casar» que contenía las tesis que siguen defendiendo. El entonces Prefecto de la CDF, cardenal Ratzinger, les llamó a Roma y se redactó la carta a los obispos del 14 de septiembre de 1994, con la cual la Santa Sede rechazaba las tesis favorables a la comunión a los divorciados vueltos a casar sostenidas en los años precedentes por el trío.

Cuatro años despúes con un texto de 1998 publicado por la congregación para la Doctrina de la Fe y vuelto a publicar por «L´Osservatore Romano» el 30 de noviembre de 2011, y titulado: «La pastoral del matrimonio debe fundarse en la verdad», se volvía a reafirmar la doctrina de la Iglesia y rechazar las propuestas de Kasper.