Text Size
Jueves, Julio 29, 2021
bg articulos

  

La frase del día: 

"Solo el que sirve con amor sabe custodiar"
Papa Francisco

Los enemigos del perdón

Autor: Santiago Martín, sacerdote FM

El marxismo ha ocasionado muchos males a la Iglesia. El primero fue convencer a muchos pastores de que no había que hablar de la vida eterna, porque si se insistía en eso se estaba colaborando con la clase opresora y haciendo de la religión el opio del pueblo. La consecuencia fue el silencio sobre lo esencial, que denunció Jean Guitton, y la desaparición casi total del horizonte de eternidad en la vida del hombre contemporáneo, induciéndole a un hedonismo salvaje porque, si lo único que hay es esta vida, “comamos y bebamos que mañana moriremos”.

Después vino la aceptación de la violencia como medio válido para cambiar la sociedad y acabar con las desigualdades. Un amplio sector de los teólogos de la liberación dio por válida la teoría central del marxismo -la lucha de clases que conduciría a la dictadura del proletariado, como etapa inevitable para llegar a la sociedad sin clases, que es el paraíso marxista en la tierra- y justificaron, más o menos abiertamente, desde los movimientos guerrilleros en América hasta los atentados terroristas de grupos de izquierda en Europa.

Todo esto sufrió un duro golpe con la caída del muro de Berlín y el fin subsiguiente de la Unión Soviética. Se pusieron al descubierto sus vergüenzas y se vio que el paraíso comunista no había existido nunca y que todo era más falso que un decorado de Hollywood. Pura publicidad, en la cual ciertamente son grandísimos maestros, pues son capaces de vender humo como si fuera oro.

Pronto se reciclaron. En 1989 cayó el muro de Berlín. Dos años más tarde -y no fue casualidad la fecha-, el 8 de diciembre de 1991 se puso fin oficialmente a la Unión Soviética. Entonces buscaron nuevos motivos para llevar adelante su labor destructiva. Y los encontraron. Se estaba preparando el quinto centenario de la llegada de los españoles a América y vieron en eso su oportunidad. España se convirtió en la gran asesina y el odio hacia lo español empapó a buena parte de las clases dirigentes latinas. Ese odio se dirigió después a Estados Unidos, visto ahora como la potencia depredadora que sucedió a España en el expolio de los recursos del continente. La realidad no importaba cuando interfería con su discurso. Es decir, no importaba que los países más prósperos del continente fueran los menos comunistas y que donde el comunismo había arraigado -primero Cuba, luego Venezuela, Bolivia, Nicaragua- estuvieran hundidos en la miseria y en la represión, incluso contando con riquísimos recursos naturales. El odio hacia lo hispano y hacia lo norteamericano impregnó el alma de muchos en Latinoamérica, aunque los más de ellos no sabían que estaban siendo manipulados.

Pero todo eso sólo perjudicó en parte a sus grandes enemigos, los que les habían vencido y habían provocado el derrumbe de su “paraíso” en la tierra: Estados Unidos y la Iglesia católica. A ésta, le comían terreno las sectas precisamente porque los curas hablaban de política y de revolución en lugar de hablar de Dios y de la vida eterna. Pero todavía debían darle un golpe más, para ver si caía definitivamente. Un pilar esencial en el catolicismo es la fe en la misericordia de Dios; manipularon esa fe para volverla contra Dios, de forma que hicieron creer que por ser Dios misericordioso ya no habría juicio, y por lo tanto, no habría condena alguna se hiciera lo que se hiciera; a continuación cayó en desuso el mismísimo concepto de pecado; es de mal gusto hablar de pecados -excepto de aquellos que son políticamente correctos, como la corrupción, la pederastia, los delitos ecológicos o el racismo- y si no hay pecado no hay por qué pedir perdón, y si no hay que pedir perdón no tiene sentido hablar de misericordia. De este modo, a partir de la misericordia se acabó con la misericordia. No tengo que pedir perdón a nadie y nadie tiene que tener misericordia de mí, porque no he hecho nada malo. Y esto vale tanto para los pecados personales como para los colectivos, para los presentes como para los pasados.

Y así llegamos a la crisis actual, esa que empezó con la muerte de un negro en Minneapolis y que ha dado lugar al movimiento “Black Lives Matter” (“La vida del negro importa”). Rápidamente los neocomunistas manipularon aquella desgracia para crear un violento movimiento que ha sacudido Estados Unidos -y no sólo ese país- y que es un camuflaje más del comunismo.

La esclavitud fue espantosa, un crimen horrible, que fue practicada desde la antigüedad y que echó una mancha imborrable en la historia colectiva de países como España, Portugal, Inglaterra, Holanda y Estados Unidos, entre otros. La justicia hacia las víctimas y sus descendientes es inexcusable, pero no es justificable la violencia como forma de ejercer esa justicia. Lo que pasa es que Estados Unidos está en pleno proceso electoral y hay que derribar a Trump a cualquier precio; la izquierda mundial se ha coaligado para conseguirlo y se aprovecha de sus muchos defectos para lograrlo. El comunismo manipula los legítimos sentimientos de personas que son víctimas del racismo para generar la violencia y el caos, que es lo que han hecho siempre desde la revolución de octubre de 1917 en Rusia. Y, aunque en esta ocasión el principal objetivo es hacer daño a Estados Unidos, de paso quieren golpear una vez más a una Iglesia católica ya muy debilitada. Por eso derriban los símbolos católicos, como las estatuas de San Junípero Serra, que no sólo no fue esclavista sino que fue un verdadero protector de los indios. Y eso no sólo ha ocurrido en Estados Unidos, sino también en la tierra natal del fundador de ciudades como San Francisco o Los Ángeles, en Mallorca. Atacar al “Cristo blanco”, como pide el líder intelectual del movimiento, Shaun King, que reclama la destrucción de “todos los murales y vidrieras del Jesús blanco con sus amigos blancos”, porque son “propaganda racista”, no va dirigido contra un tipo de iconografía concreto, sino contra el propio cristianismo. Incluso, de paso, va dirigido contra la pujante minoría hispana, que ya supera a la minoría negra -15% frente al 13%- y que la ha desbancado no sólo en el control de la distribución de droga sino también en la cultura y en los puestos de trabajo por los que ambas minorías competían. Si me cuesta trabajo comprender cómo el Partido Demócrata no ve que la violencia sin control es de origen marxista y va dirigida a hacer daño a su país y no sólo a cambiar a un presidente por otro, tampoco entiendo cómo los latinos que viven en Estados Unidos no ven que al derribar las estatuas de Colón o de San Junípero están yendo contra su cultura y su religión.

Y la Iglesia, ¿qué ha hecho? La respuesta ha sido tímida, quizá por miedo a una reacción más agresiva aún. Pero, sobre todo, ha faltado algo muy importante. Ha faltado recordar que San Juan Pablo II pidió perdón por los pecados de los católicos -no sólo de la jerarquía católica- cometidos durante el segundo milenio, entre los cuales estaba la esclavitud. Y ha faltado pedir a estos nuevos bárbaros que perdonen porque ellos también necesitan ser perdonados y porque el camino del odio que han emprendido no lleva más que a la destrucción, de unos y de otros. Es imprescindible volver a hablar del perdón a los enemigos -perdón que no excluye la justicia- y de la misericordia para obtener misericordia. ¿Pero cómo vamos a proclamar ese mensaje si nos han convencido de que no hay pecados y de que no hay que perdonar porque eso va en contra de la justicia?

Toda acción genera una reacción igual y en sentido contrario. Obligar, como se está haciendo, a personas blancas que van por la calle a que se arrodillen ante los negros y los besen los pies si no quieren ser golpeados, generará una reacción de violencia y aumentará el racismo. Sólo el perdón, de unos y de otros, sanará las heridas. Y eso, que se sanen las heridas, es precisamente lo que no quieren los enemigos de la Iglesia y de la humanidad.

articulos
Prev Next

Todo un mes con la Virgen María

Autor: Fernando CHICA, observador permanente de la Santa Sede ante la FAO

Mayo es el mes mariano por excelencia. En este(...)

Leer más...

Una semana decisiva

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote FM

Cuando estamos a punto de entrar en la semana decisiva en la que se puede consumar, Dios no lo quiera, el cisma en Alemania,(...)

Leer más...

La enfermedad da la cara

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote FM

Ésta ha sido una semana complicada. Empezó con un documento de la Congregación para la Doctrina de la Fe, avalado, por supuesto, por el(...)

Leer más...

En la boca del lobo

El Papa ha ido, y lo que es más importante, ha vuelto de Irak. Se ha metido en la boca del lobo y ha salido ileso de ella. No sólo ileso, ha salido triunfador. Había más que preocupación, había(...)

Leer más...

El mundo sin Dios

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote FM

“Cuando se deja de creer en Dios, enseguida se cree en cualquier cosa”. Es una frase de Chesterton que sirve como profecía de lo(...)

Leer más...

Impulsar la justicia social

Autor: Fernando CHICA, observador permanente de la Santa Sede ante la FAO

Desde 2008, y convocado por las Naciones Unidas, cada 20 de febrero se conmemora el Día Internacional(...)

Leer más...

Alemania, penúltimo acto

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote FM

Aunque no hay confirmación oficial, los obispos alemanes habrían presentado ya en el Vaticano, para que fueran estudiadas, algunas de las propuestas aprobadas en(...)

Leer más...

Biden también divide a la Iglesia

Autor: Sandro MAGISTER, periodista

La revista dedicó la portada(...)

Leer más...

La verdadera unidad

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote FM

La toma de posesión de Joe Biden como presidente de Estados Unidos ha generado un auténtico terremoto en la Iglesia católica de ese país.(...)

Leer más...

Tres encíclicas, tres relaciones

Autor: Fernando CHICA, observador permanente de la Santa Sede ante la FAO

Desde(...)

Leer más...

Una sociedad de asesinos

Autor: Francisco J. CARBALLO

Con 198 votos a favor (PSOE, Podemos, BNG, ERC, Junts per Catalunya, Más País, Bildu, PNV, CUP, Ciudadanos), 138 en contra(...)

Leer más...

Ministerios laicales

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote FM

El Papa ha modificado un artículo del Código de Derecho Canónico, el 230.1, permitiendo que los laicos, hombres y mujeres, que sean considerados aptos(...)

Leer más...

Iguales en los derechos, en los deberes …

Autor: Fernando CHICA, observador permanente de la Santa Sede ante la FAO

Hablar(...)

Leer más...

Las mujeres al servicio del Evangelio

Autor Benedicto XVI, Papa

Queridos hermanos y hermanas: Llegamos(...)

Leer más...

Buenas y malas personas

Autor: Pedro TREVIJANO, sacerdote

Escribo estas líneas en los últimos días de las(...)

Leer más...

Violencia y violencias

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote FM

La noticia de esta semana, sin duda, ha sido la toma del Congreso norteamericano por una multitud de seguidores del aún presidente Trump. Me(...)

Leer más...

"Annus horribilis" para la Secretaría de…

Autor: Sandro MAGISTER, periodista

Sobre lo que queda de la mítica y omnipotente(...)

Leer más...

Nacer esta Navidad

Autor: Fernando CHICA, observador permanente de la Santa Sede ante la FAO

Las fiestas de Navidad suponen la alegre conmemoración del(...)

Leer más...

La corrupción de la libertad

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote FM

Dios creó al hombre a su imagen y semejanza. Le creó como un animal, del género homo y de la especie sapiens, pero que(...)

Leer más...

San Ambrosio y San José

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote FM

El arzobispo emérito de Philadelphia, monseñor Chaput, ha intervenido en una cuestión que está generando mucha polémica en Estados Unidos: la posibilidad de que(...)

Leer más...

Ante el debate sobre la ley de eutanasia

Autor: Antonio CAÑIZARES, cardenal arzobispo de Valencia

El próximo día 17, jueves, parece(...)

Leer más...

Fraternidad universal y derechos humanos

Autor: Fernando CHICA, observador permanente de la Santa Sede ante la FAO

La fecha del 10 de diciembre, aniversario de la(...)

Leer más...

Un Adviento diferente

Autor: Santiago MARTÍN sacerdote FM

Estamos ya en Adviento y parece como si este año todo girara en torno a la epidemia del virus Covid. Y me refiero no(...)

Leer más...

El Adviento como apertura

Autor: Fernando CHICA, observador permanente de la Santa Sede ante la FAO

Como “tiempo fuerte” que es, el Leer más...

Europa no debe sucumbir a la red Soros

Autor: Viktor ORBAN, presidente de Hungría

Muchos creen que el primer ministro de(...)

Leer más...

Iglesias cerradas. ¿Qué ha cambiado en l…

Autor: Sandro MAGISTER, periodista

No pasan inadvertidas, en el Vaticano, las restricciones impuestas(...)

Leer más...

El cardenal Becciu se defiende

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote FM

Entre otras muchas cosas que han ocurrido esta semana y que afectan a la Iglesia, merece la pena detenerse en tres: los ataques a(...)

Leer más...

Carta abierta sobre el "caso Becciu"

Autor: Andrea PAGANINI

Querido periodista católico, no soy nadie, no tengo título, pero amo a la Iglesia y al Papa. Leer más...

Raíces teológicas del antropocentrismo e…

Autor: Héctor AGUER, arzobispo emérito de La Plata

En numerosos pasajes del Antiguo Testamento se encarece la dignidad del hombre, hecho a imagen y semejanza de Dios; esta referencia(...)

Leer más...

La esperanza en la encíclica "Fratelli T…

Autor: Fernando CHICA, observador permanente de la Santa Sede ante la FAO

La esperanza es la actitud que mejor describe la invitación que nos hace, cada año, el Adviento.(...)

Leer más...

¿Serán pocos los que se salvan?

Autor: George PELL, cardenal prefecto emérito de la Secretaría de Economía del Vaticano

En 1972 participé en(...)

Leer más...

La Teología del Pueblo o la transformaci…

Autor: Carlos Daniel LASA, doctor en Filosofía

Unas breves notas, sabiendo que el formato impide un desarrollo(...)

Leer más...

Tiempos apostólicos

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote FM

La publicación, por parte de la Santa Sede, del documento sobre el ex cardenal McCarrick cierra, al menos de momento, un lamentable capítulo de(...)

Leer más...

Las tres lecciones del informe McCarrick

Autor: Sandro MAGISTER, periodista

Son por lo menos tres las lecciones que se extraen de las 461 páginas del Informe sobre(...)

Leer más...

Hacia, con y de los pobres

Autor: Fernando CHICA, observador permanente de la Santa Sede ante la FAO

Coincidiendo con el 33º domingo del Tiempo Ordinario, este 15 de noviembre de 2020 celebramos la IV(...)

Leer más...

Impunidad

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote FM

Aunque los ojos del mundo han estado puestos, esta semana, en lo que pasaba en Estados Unidos, en lo que afecta a la Iglesia(...)

Leer más...
Español (spanish formal Internacional)English (United Kingdom)
blog
blog-rojobilbao
 
blog-credo
 
blog-biografia 
blog-Islam
 
 enlaces 

tvonline misadeldiafranciscanosdemarialibroslibresNUEVAWEB-franciscanos-4