Text Size
Jueves, Mayo 28, 2020
bg articulos

  

La frase del día: 

"Solo el que sirve con amor sabe custodiar"
Papa Francisco

Las dimensiones de un crimen

Autor: Enrique ÁLVAREZ, periodista

Hace mucho tiempo que perdí la capacidad de creer que sea posible, al menos en el mundo de hoy, convencer a nadie de nada mediante el raciocinio y la discusión. Ello está demostrado, sobre todo, en asuntos que toquen la actualidad política o sus aledaños (cada día más vastos). Y es que la gente ya no tiene ideas que confrontar o que discutir, la gente sólo tiene creencias a las que adherirse más o menos apasionada o irracionalmente.

De manera que, al referirme aquí al escándalo de los abusos sexuales de la clerecía, renuncio de entrada a exponer mis opiniones para un debate con quienes, por principio, no están de acuerdo con ellas. Pero quizá sea posible que algunas de estas personas que se tomen la molestia de leerme se enteren al menos de lo que piensa alguien como yo, que juzga claramente tergiversado el caudal informativo que nos arrojan a diario los medios sobre la delincuencia sexual eclesiástica.

Tergiversación monstruosa, porque he comprobado hasta la saciedad, tras numerosas discusiones con prójimos de toda índole, que la idea que han logrado imponer dichos medios entre la gente escasamente informada, que es la inmensa mayoría de la gente, puede plasmarse en los siguientes puntos:

Primero: los abusos sexuales de los curas son cosa actual, son hechos que han ocurrido desde siempre pero que siguen ocurriendo a día de hoy en todas partes. Segundo: son hechos masivos, es decir, que afectan a un porcentaje altísimo de religiosos, que podría aproximarse al cuarenta por ciento. Tercero: son hechos propiciados por el encubrimiento culpable, incluso la complicidad, de los obispos o superiores, que sienten toda la empatía con los delincuentes y ninguna piedad en cambio por sus víctimas. Y cuarto: la pederastia del clero es consecuencia necesaria del voto de castidad, de la represión sexual impuesta por la Iglesia a sus ministros.

Se trata de cuatro grandes falacias, cuatro mentiras fácilmente refutables con hechos y cifras. Primera: porque la práctica totalidad de los abusos de los que hablamos son del siglo pasado, de hace más de veinte o treinta años. Segunda: porque la realidad es que los clérigos abusadores fueron casos aislados, una minoría dentro de la gran masa de religiosos católicos de todo el mundo; sólo que esa realidad es amplificada y multiplicada incansablemente por los medios de comunicación, que hacen un seguimiento reiterativo y exhaustivísimo de cada caso individual. Tercera: porque los superiores no siempre pueden denunciar ni condenar a los implicados sin faltar gravemente a la justicia, porque no siempre hay pruebas convincentes y porque está muy constatado que las denuncias falsas existen, en especial sobre hechos antiguos. Y cuarta, porque la pederastia se da en todas las profesiones y capas sociales y, más aún, porque la pederastia, como fenómeno extremo de la degeneración sexual, afecta a personas que han seguido un largo camino previo de libertinaje, lo que no es precisamente el caso de los curas y frailes.

La idea de fondo, la idea que se instala, pues, como creencia entre la gente no muy bien informada es que hay un clima malsano en el catolicismo, y lo hay desde su origen, un clima de asquerosa hipocresía en el cual se imponen prohibiciones o limitaciones sexuales de toda índole al tiempo que se protege e incluso se propicia la práctica del desahogo sexual con niños, como si se tratara de un viejo truco para mantener operativo el sistema, este cotarro que es la Iglesia, cimentado en el celibato obligatorio. Abundan las personas buenas e inteligentes que “están” en esta creencia, que se tragan esta basura, como se tragan también otra aún más grosera: que el mundo está lleno personas, de millones de hombres, que llevan una vida marcada y desgraciada por el hecho de que en su infancia o adolescencia un cura abusara de ellos. Hombres que sospechosamente han tardado treinta o cuarenta años en decidirse a contarlo. Nadie ha negado nunca que el daño hecho a un niño por un adulto pederasta es de enorme gravedad moral, máxime si quien lo inflige es un sacerdote, pero hablar de muchedumbres de jóvenes devastados por la lujuria malsana de los frailes y por la falta de atención y apoyo de sus autoridades, hablar de multitudes de vidas rotas, casi como si de un cuasi holocausto se tratara, una especia de genocidio espiritual del que culpar a los curas, no es más que el deseo, que cada vez se disfraza peor pero que a nadie parece importar mucho, de hundir para siempre a la Iglesia o de forzarla a una renovación que sólo podría pasar por la supresión total del don del sacerdocio.

Y esto que aquí digo no es más que el intento de fijar los términos del problema, de establecer sus dimensiones reales, no las atrozmente exageradas y manipuladas por los medios de información de masas. No es, lo subrayo, un intento de negar el problema. El problema existe, ha existido a lo largo de la segunda mitad del siglo veinte, y ahora lo que existen sus consecuencias desastrosas, sobre las que hay que hacer profunda reflexión dentro de la misma Iglesia. ¿Por qué pasó lo que pasó? Un reflexión profunda que sólo puede hacerse desde los propios postulados de la Iglesia: que ese daño, que esa lujuria criminal de algunos religiosos, y que esa ceguera o cobardía imperdonable de algunos obispos, tal vez no sea sino el reflejo de un mal más profundo, de unos pecados no visibles ni periodísticos pero mucho más radicales y desastrosos. Y de esos quizá se podría hablar con mucha humildad y sin tanto enconamiento ni vergüenza.

articulos
Prev Next

Las ideologías dominantes y la Iglesia

Autor: Pedro TREVIJANO, sacerdote

El reciente acuerdo entre el Partido Socialista, Podemos y Bildu ha hecho saltar(...)

Leer más...

Adaptarse es sucumbir

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote

Mientras en algunos países los obispos siguen peleando con los respectivos gobiernos por la negativa de estos a permitir las misas con público -los más(...)

Leer más...

El "Synodale Weg" y el irreflexivo plano…

Autor: Pietro DE MARCO, filósofo

Los obispos alemanes parecen no ser conscientes de(...)

Leer más...

No tengáis miedo

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote FM

En la biografía de Benedicto XVI que acaba de publicar -de momento sólo en alemán- Peter Seewald, el Papa emérito afirma que la sociedad(...)

Leer más...

Carta de Benedicto XVI sobre San Juan Pa…

Autor: Benedicto XVI, Papa emérito

El 18 de mayo, se cumplirán 100 años desde que el papa(...)

Leer más...

Carta a un concejal despistado

Autor: Antonio CAÑIZARES, cardenal arzobispo de Valencia

Sr. Concejal, D. Aarón Cano: Siento desmentirle, defender la verdad y decirle que se ha equivocado usted plenamente,(...)

Leer más...

Cristo y Jonás

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote FM

A pesar de estar aún confinados, aunque ya menos que antes, ésta ha sido una semana de noticias con largo recorrido: Sínodo de Alemania,(...)

Leer más...

La ideología de género al servicio del a…

Autor: Pedro TREVIJANO, sacerdote

Acaba de publicarse en Alemania un libro de Peter Seewald titulado «Benedickt XVI.(...)

Leer más...

Sexo, mujeres, poder. Los tres desafíos …

Autor: Sandro MAGISTER, periodista

La pandemia de coronavirus ha hecho que el “camino(...)

Leer más...

Poder y sinodalidad

Autor: Gerhard MÜLLER, prefecto emérito de Doctrina de la Fe

La apostolicidad y la sinodalidad son dos(...)

Leer más...

Tiempo de espiritualidad

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote FM

Lo más destacado de la semana, que no lo más importante, ha sido el enfrentamiento entre algunas Conferencias Episcopales y sus respectivos gobiernos sobre(...)

Leer más...

Hombres delicados

Autor: Carlos Andrés GÓMEZ, doctor en Filosofía

De mis años escolares tengo una enorme cantidad(...)

Leer más...

La existencia del infierno

Autor: Pedro TREVIJANO, sacerdote

Uno de los interrogantes de mucha gente es si existe o no el(...)

Leer más...

La desescalada

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote FM

Mientras la pandemia está en expansión en algunos países, en otros parece que ya se ha estabilizado e incluso que su incidencia va disminuyendo.(...)

Leer más...

Dios es misericordia

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote FM

Era inevitable que, más pronto o más tarde, saltara la polémica de si la pandemia que padecemos es o no un castigo divino. Destacadas(...)

Leer más...

Celibato, Amazonía, Alemania. Vuelve al …

Autor: Sandro MAGISTER, periodista

En la mañana del domingo de Pascua y en la mañana del lunes de Gloria la revista(...)

Leer más...

La pandemia a la luz del Cántico de Jere…

Autor: Anthelme ADZAKLUI, religioso FM

Desde el acontecimiento salvador de la segunda persona de la Trinidad, Jesucristo, encarnado, muerto y resucitado, la mirada del mundo(...)

Leer más...

Pulmones y corazones

Autor: Fernando CHICA, observador permanente de la Santa Sede ante la FAO

Nos adentramos en el tiempo(...)

Leer más...

¡Es la Teología, estúpìdos!

Autor: Juan Manuel DE PRADA, escritor

Varios amigos lamentan la cobardía de algún obispacho (contracción de «obispo(...)

Leer más...

Una Semana Santa diferente

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote FM

Esta semana han sido dos las noticias más destacadas relacionadas con la(...)

Leer más...

La Pascua del cardenal Pell

Autor: Sandro MAGISTER, periodista

“Lo que más deseo afra es celebrar una misa”,(...)

Leer más...

La Semana Santa del cardenal Pell

Autor: Sandro MAGISTER, periodista

Cuando en Roma todavía era de noche, hoy martes 7 de abril el tribunal supremo de Australia(...)

Leer más...

Una Semana Santa única

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote FM

Todas las semanas, desde hace años, dedico este comentario a analizar la actualidad de la Iglesia. Esa actualidad sigue centrada en lo que la(...)

Leer más...

El régimen chino y su culpabilidad moral…

Autor: Charles MAUG BO, cardenal arzobispo de Rangún

El viernes pasado, el Papa(...)

Leer más...

Compañeros en la tribulación y también e…

Autor: Fernando CHICA, observador permanente de la Santa Sede ante la FAO

El autor del último libro de la Biblia se presenta así: “Yo, Juan, hermano vuestro,(...)

Leer más...

Un Wittenberg a cámara lenta sinodal

Autor: George Weigel, escritor

Como demostró magistralmente Carlos Eire, de la Universidad de(...)

Leer más...

Pedir sin insultar

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote FM

El mundo continúa sometido al imperio del coronavirus que, como un dictador sangriento,(...)

Leer más...

Nada nuevo bajo el sol: La Iglesia, culp…

Autor: Jorge GONZÁLEZ GUADALIX, sacerdote

Siempre es bueno tener a alguien a quien echar la culpa, y(...)

Leer más...

Es más que el coronavirus. Es un cambio …

Autor: Roberto PERTICI, historiador

El texto de Pietro De Marco, como siempre, me(...)

Leer más...

La peste de la banalidad

Autor: Pietro DI MARCO, filósofo

En la coyuntura mundial de la pandemia actual(...)

Leer más...

Coronavirus: La obediencia cristiana a l…

Autor: José María URABURU, sacerdote

La Iglesia Católica, fiel a su historia, ha de librar(...)

Leer más...

Tiempo de oportunidades

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote

Las medidas que los obispos están tomando para evitar que la participación en las distintas actividades de la Iglesia contribuya a la expansión de la(...)

Leer más...

Dios detiene el coronavirus

Autor: Domingo DE ALMOGUERA, escritor

La epidemia del coronavirus supondrá(...)

Leer más...

Agua y cambio climático

Autor: Fernando CHICA, observador permanente de la Santa Sede ante la FAO

Con el lema «Agua y cambio climático», este 22 de marzo se conmemora(...)

Leer más...

Dios en tiempo de coronavirus

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote FM

Gabriel García Márquez escribió en 1985 “El amor en los tiempos del cólera”, según parece basada en la historia de amor entre sus propios padres. La(...)

Leer más...

El coronavirus desde la Providencia: Lla…

Autor: José GRANADOS, sacerdote

Estos días de Cuaresma releemos la salida de Israel de Egipto,(...)

Leer más...
Español (spanish formal Internacional)English (United Kingdom)
blog
blog-rojobilbao
 
blog-credo
 
blog-biografia 
blog-Islam
 
 enlaces 

tvonline misadeldiafranciscanosdemarialibroslibresNUEVAWEB-franciscanos-4