Text Size
Sábado, Octubre 20, 2018
bg articulos

  

La frase del día: 

"Solo el que sirve con amor sabe custodiar"
Papa Francisco

Eutanasia y suicidio asistido

Autor: José Ignacio MUNILLA, obispo de San Sebastián

Llama la atención la falta de debate social tras la aceptación a trámite en el Congreso de Diputados de la ley de eutanasia, presentada por el PSOE y aprobada con el apoyo de PNV, Podemos, ERC y PDeCAT.

Lo curioso es que, mientras unos políticos propugnan la legalización de la eutanasia, en respuesta a una supuesta demanda social, los expertos en cuidados paliativos –que son quienes atienden a los pacientes terminales– son los más reacios. El pronunciamiento de las asociaciones de cuidados paliativos ha sido nítido: su objetivo es ayudar a vivir con dignidad hasta la muerte. Lo que incluye, además del alivio del dolor, el control de los síntomas y el bienestar psicológico y espiritual; pero en ningún caso, la eutanasia y el suicidio asistido. Estos últimos vulneran la ética médica además de socavar la relación de confianza entre el médico y el paciente.

Rafael Mota, presidente de la Sociedad Española de Cuidados Paliativos, afirma: «Cuando un enfermo ingresa en cuidados paliativos te dice que así no se puede vivir. Cuando lleva un tiempo bien tratado, deja de pedir la muerte. Llevo 17 años viendo enfermos en estado terminal y sé que la gente no quiere morir; lo que no quiere es sufrir. Quiere vivir». Por su parte, Anne de la Tour, presidenta de la Asociación de Acompañamiento y Cuidados Paliativos de Francia, respondía recientemente a los 156 diputados franceses que han propuesto una ley similar: «Sería una ley escrita para los sanos, para apaciguar su miedo a un sufrimiento lejano y potencial, cuando los que están en situación real e inmediata lo que reclaman es que se cumpla la promesa de aliviar el sufrimiento, de un fin de vida que siga siendo vida hasta el final y de una muerte humana que no les quite nunca su dignidad».

Lo cierto es que la experiencia demuestra que la eutanasia termina siendo competidora de los cuidados paliativos. De hecho, en los países en los que se ha legalizado la eutanasia, disminuye la inversión en cuidados paliativos. Obviamente, es mucho más fácil recurrir al atajo del «corredor de la muerte», que adentrarse en un acompañamiento más complejo. En nuestro contexto social, los cuidados paliativos han experimentado un avance espectacular en los últimos años, y todavía existe un gran margen para su mejora, ya que aún no están reconocidos en España como una especialidad.

La introducción de esta proposición de ley en España, ha coincidido con la imposición de le eutanasia al niño británico Alfie Evans, en contra de la voluntad de sus padres. Se trata de un caso que ha abierto los ojos a una parte importante de la opinión pública europea: ¿La eutanasia es una elección libre, como afirman sus defensores; o, por el contario, en la práctica puede ser legalmente impuesta, como ha sucedido con Alfie Evans, con el pleno respaldo de los tribunales británicos y el de Estrasburgo?

Lo cierto es que la eutanasia introduce una dinámica de muerte, que resulta implacable. Revindicar el derecho a morir, cuando nuestra legislación ni tan siquiera ha sido capaz de reconocer el derecho a vivir del nasciturus, nos encamina hacia la eutanasia impuesta. Existen sobrados ejemplos en los países en cuya legislación se introdujo la eutanasia, en un primer momento, como una oferta voluntaria. Por ejemplo, es un hecho constatado que la legalización de la eutanasia en Holanda, ha provocado un notable desplazamiento de ancianos a otros países de Europa, por temor a que la eutanaisa les sea aplicada contra su voluntad. Tampoco está de más recordar que el primer estado del mundo en legalizar la eutanasia fue la Alemania nazi, en septiembre de 1939. En la práctica, se convirtió en un recurso bélico para que el estado pudiese deshacerse de las personas consideradas como un lastre improductivo.

A la coincidencia en el tiempo del caso Alfie Evans, se ha sumado otra: el suicidio en una clínica de Suiza del anciano científico australiano David Goodall. Antes de suicidarse con una inyección letal, pronunció una conferencia en un hotel de Basilea, donde explicó que él era partidario de que pudiéramos decidir dónde y cuándo deseamos morir. Su caso, al igual que el de Ramon Sampedro, demuestra que la reivindicación de la eutanasia como un recurso reservado para las personas que padecen una enfermedad terminal, esconde otra realidad: Más allá de eufemismos, lo que verdaderamente se persigue es simplemente legalizar la práctica del suicidio asistido. Y llegados a este punto, es inevitable plantearse algunas cuestiones de alto contenido filosófico y teológico:

No existe el derecho a quitarse la vida. Y esta afirmación no solo es válida para aquellos que reconocemos en Dios al autor de la vida, sino para todo ser humano que toma conciencia de que la vida precede a su propia voluntad. El ser humano es un ser social, y su obrar no está exento de responsabilidad moral hacia el conjunto de la sociedad. Como decía San Agustín: «¡Yo soy yo, pero no soy mío!».       

Y, por último, es necesario hacerse la pregunta sobre dónde se funda la dignidad del ser humano. ¿Acaso el enfermo tiene menos dignidad que el sano? Creemos firmemente que la dignidad es inherente a la persona, y que ni siquiera una enfermedad como el Alzheimer puede suprimirla. Y es que, la dignidad del ser humano no estriba en su salud, sino en su pontencialidad de ser amado incondicionalmente.

articulos
Prev Next

Aquellas revelaciones sobre la gran apos…

Autor: Aldo María VALLI, periodista

"Ha llegado la hora de la gran apostasía. Leer más...

Monseñor Viganó responde al cardenal Oue…

Autor: Carlo María VIGANÒ, ex nuncio en Estados Unidos

En la memoria de los Mártires de América del Norte

Leer más...

El Evangelio diferente

Autor: Pedro TREVIJANO, sacerdote

En la Carta a los Gálatas San Pablo escribe: «No es(...)

Leer más...

Pablo VI y la FAO

Autor: Fernando CHICA, observador permanente de la Santa Sede ante la FAO

El domingo, en una solemne ceremonia en la Plaza de San Pedro del Vaticano, el(...)

Leer más...

Señales contradictorias

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote

Mientras el Sínodo sobre los jóvenes sigue adelante, en medio de un silencio que se justifica oficialmente diciendo que así los obispos pueden expresarse con más libertad,(...)

Leer más...

Carta abierta del cardenal Ouellet a mon…

Autor: Marc OUELLET, cardenal prefecto de la Congregación de Obispos

Querido hermano Carlo Maria Viganò,

Leer más...

Un Sínodo decisivo

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote

Ha comenzado el Sínodo de los Obispos sobre la juventud y la pastoral vocacional. Un Sínodo que ha nacido marcado por la polémica.(...)

Leer más...

Domund 2018 ¿Quieres cambiar el mundo?

Autor: Fernando CHICA, observador permanente de la Santa Sede ante la FAO

Como cada año desde 1926, se acerca en octubre la Jornada Mundial de las Misiones,(...)

Leer más...

Un Sínodo fuera de la pista. Las crítica…

Autor: Sandro MAGISTER, periodista

Hoy comienza un sínodo con un título(...)

Leer más...

China, la historia juzgará

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote

Durante el vuelo de regreso a Roma, terminada su visita a los Países Bálticos, Su Santidad el Papa contestó a la pregunta de(...)

Leer más...

Una fractura ortodoxa con serias consecu…

Autor: George WEIGEL, escritor

Con el catolicismo enredado en una crisis de abusos sexuales y complicidad episcopal que llega a los más altos niveles de la Iglesia,(...)

Leer más...

La puerta abierta al diablo: el laicismo

Autor: Pedro TREVIJANO, sacerdote

En un artículo publicado el 18 de Septiembre, el diputado socialista(...)

Leer más...

Sumisión. El acuerdo fantasma entre la S…

Autor: Sandro MAGISTER, periodista

Todo lo que se sabe -y lo(...)

Leer más...

Pensamientos sobre el Instrumentum Labor…

Autor: Charles CHAPUT, arzobispo de Philadelphia

Durante los pasados meses he estado recibiendo muchos emails y cartas de laicos, clérigos, teólogos y otros intelectuales, jóvenes y viejos,(...)

Leer más...

Mundanización y espiritualidad

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote

Aunque no cesan las noticias deplorables que muestran las llagas de la Iglesia -escándalos, división interna, autoritarismo-, quiero reflexionar hoy sobre una cuestión(...)

Leer más...

Transparencia, privacidad, reserva, disc…

Autor: Jorge MEDINA, cardenal prefecto emérito de la Congregación para el Culto

Diversos acontecimientos recientes(...)

Leer más...

Ortodoxia y prudencia

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote

En medio de la tensión que se vive en la Iglesia, esta semana han resonado de forma especial las palabras del secretario del(...)

Leer más...

Veinte años de "Fides et Ratio"

Autor: Antonio CAÑIZARES, cardenal arzobispo de Valencia

«La fe y la razón son como las(...)

Leer más...

¿Economía financiera o economía real?

Autor: Fernando CHICA, observador permanente de la Santa Sede ante la FAO

Nuestro mundo vive una encrucijada marcada por logros relevantes en diversos sectores, con las consiguientes(...)

Leer más...

Las barbas del vecino

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote

Mientras siguen los problemas en la Iglesia y, sobre todo, en(...)

Leer más...

La crisis católica de abuso sexual afect…

Autor: Gualberto GARCÍA, escritor

¿Existe un vínculo directo entre el abuso sexual homosexual clerical y(...)

Leer más...

Santa Mónica

Autor: Manuel MORALES, agustino

Es una de esas figuras que tendremos que “rehabilitar”, santa Mónica. Se resiste uno a seguirla viendo vestida de medio monja, casi de(...)

Leer más...

Presunción de inocencia

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote

La actualidad eclesial de esta semana ha estado dominada por un único asunto: la carta del ex nuncio en Estados Unidos, monseñor Viganò,(...)

Leer más...

Una oportunidad de curación para la Igle…

Autor: Francisco José CONTRERAS, escritor

Me ha costado mucho escribir este artículo. “No hay que perturbar la fe de los sencillos” (Ya está perturbada: en Irlanda cayó veinte puntos el porcentaje de católicos(...)

Leer más...

Texto íntegro de la carta de monseñor Vi…

TESTIMONIO de Mons. Carlo Maria Viganò Arzobispo titular de Ulpiana Nuncio Apostólico

Leer más...

La Iglesia en la encrucijada

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote

Ha terminado el Congreso previo a la Jornada de las Familias en Dublín, un Congreso diferente a los demás, por los acontecimientos que han acontecido antes e(...)

Leer más...

Sacerdotes y obispos homosexuales. Ni "s…

Autor: Sandro MAGISTER, periodista

"Homosexuales" y "obispos": éstas son las dos(...)

Leer más...

Las causas de la tragedia

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote

La publicación del informe de lo sucedido en seis diócesis del Estado de Pennsylvania ha conmocionado al mundo y ha llenado de vergüenza(...)

Leer más...

Llamar a las cosas por su nombre

Autor: Angelo STAGNARO, periodista

Puedo perdonarle casi todo a los protestantes y al protestantismo.

Leer más...

Un informe de un tribunal de Pensylvania

Autor: Guillermo JUAN, sacerdote

En todo el tema, muy pesado, de abusos perpetrados por miembros(...)

Leer más...

Enhorabuena, Argentina

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote

El resultado de la votación en el Senado argentino, rechazando la posibilidad de que se aprobara una ley del aborto muy permisiva -ya(...)

Leer más...

"Humanae vitae", camino de santidad

Autor: Robert SARAH, cardenal prefecto de la Congregación para el Culto

Hace exactamente 50 años, el Papa Pablo VI(...)

Leer más...

Reflexión sobre la pena de muerte

Autor: Francisco SUÁREZ, sacerdote

En esta breve reflexión sobre la pena de muerte, vamos a exponer algunos pasajes de la Sagrada Escritura y del Magisterio de la Iglesia.  

Leer más...

El debate de la pena de muerte y sus co…

Autor: Jorge SOLEY, economista

El debate sobre la pena de muerte en el(...)

Leer más...

Con la "Humanae vitae" Pablo VI tenía ra…

Autor: Sandro MAGISTER, periodista

El 25 de julio, la "Humanae vitae"(...)

Leer más...
Español (spanish formal Internacional)English (United Kingdom)
blog
blog-rojobilbao
 
blog-credo
 
blog-biografia 
blog-Islam
 
 enlaces 

tvonline misadeldiafranciscanosdemarialibroslibresNUEVAWEB-franciscanos-4