Text Size
Jueves, Abril 26, 2018
bg articulos

  

La frase del día: 

"Solo el que sirve con amor sabe custodiar"
Papa Francisco

"Amoris Laetitia" vs. "Veritatis Splendor"

Autor: Christian BRUGGER, catedrático

Coincido plenamente con el cardenal Blase Cupich de Chicago cuando dice que el razonamiento del documento de hace dos años del Papa Francisco sobre el matrimonio y la familia Amoris Laetitia (La alegría del amor), es «totalmente revolucionario». Pero nuestra coincidencia acaba aquí.

Para él, esta revolución es una bendición para la Iglesia. Para mí, representa una amenaza a los fundamentos de las creencias de la Iglesia.

En particular amenaza nuestro entendimiento católico de la moralidad. El papa San Juan Pablo II abordó el entendimiento católico perenne en Veritatis Splendor (El esplendor de la verdad). Y advirtió contra las teorías morales reinantes en aquel momento que llevaban al rechazo de conclusiones que la Iglesia mantiene como definitivas.

En particular, notó cuatro errores de esas teorías:

Razonamiento consecuencialista: él dijo que usan «circunstancias y la situación… (como) la base de ciertas excepciones a la regla general» y así «permitir a uno hacer en práctica y en buena conciencia lo que es calificado como malo por la ley moral» (56).

Noción viciada de la conciencia: dijo que ponen incorrectamente en oposición «los preceptos [de la ley moral], que [son] válidos en general, y la norma de la conciencia individual, que haría de hecho la decisión final de lo que es bueno y lo que es malo» (56).

Los absolutos morales son meros ideales: dijo que proponen «el gravísimo error» que «la enseñanza [moral] de la Iglesia es esencialmente solo un ‘ideal’, que tienen que entonces ser adaptados, proporcionados, graduados a las así llamadas posibilidades del hombre» (103).

Poner la pastoral contra la doctrina: y él dijo que en el nombre de «las así llamadas soluciones ‘pastorales’», proponen lo que es «contrario a la enseñanza del magisterio» y «justifican un hermenéutica ‘creativa’ de acuerdo a la cual la conciencia moral no está de ninguna manera, en cualquier caso, por un precepto negativo particular» (56).

En los últimos dos años desde que el documento fue publicado, católicos de todo el mundo se han angustiado al ver que el modelo de razonamiento moral esbozado por la Amoris Laetitia -llamado por algunos defensores el «nuevo paradigma»- incorpora los mismos cuatro errores.

Razonamiento consecuencialista: el «nuevo paradigma» propone que basándose en la «inmensa variedad de circunstancias concretas» o, como los obispos argentinos dicen, «circunstancias complejas», no se puede esperar que algunos católicos conformen su comportamiento a la regla general que prohíbe las relaciones sexuales con otro que no sea su válido esposo; así los proponentes apoyan excepciones a la «regla general»; y en esos casos, la gente es libre de recibir la Sagrada Eucaristía sin cambiar su comportamiento sexual.

Noción viciada de la conciencia: Amoris Laetitia declara, consistentemente con la tradición moral católica, que la conciencia me ayuda a juzgar cuando una acción mía «no corresponde objetivamente a las exigencias generales del evangelio»; pero cuando va a enseñar, al contrario que en la tradición católica, que la conciencia debe también «reconocer con sinceridad y honestidad lo que por ahora es la respuesta más generosa que puedo dar a Dios», esto es, la conciencia reconoce que no soy capaz de seguir las exigencias objetivas del evangelio aquí y ahora; y a través de este proceso, dice, nosotros «llegamos a ver con una cierta seguridad moral lo que el mismo Dios está pidiendo en medio de la concreta complejidad de las limitaciones de uno mismo.»

En otras palabras, la conciencia condena mi acción juzgando correctamente que es contraria al evangelio; y entonces me absuelve de mi obligación de vivir según el evangelio juzgando que soy demasiado débil para cunplir el mandato del evangelio e incluso presuntamente escucha a Dios diciéndome que éste es el caso.

Los absolutos morales son meros ideales: Amoris Laetitia se refiere constantemente las exigencias objetivas y absolutas del evangelio sobre sexo y matrimonio como meramente un «ideal» o «regla», y dice que Dios sabe que no se puede esperar que todo el mundo conforme sus vidas «totalmente [hacia] el ideal objetivo.» Estigmatiza un acercamiento a vivir el evangelio centrado en la obediencia como «fría moralidad burocrática», «nada más que la defensia de una doctrina seca y sin vida,» pero llama a su propio acercamiento como un «mensaje de amor y ternura.»

Soluciones pastorales contra doctrina: Amoris Laetitia se refiere a sus propuestas para vivir la vida cristiana como «nuevos métodos pastorales,» refiriéndose a ellos por diferentes nombres como «un proceso de acompañamiento,» «discernimiento evangélico» y «gradación en cuidado pastoral» (ver Familiaris Consortio, 34). Enseña que lo que más se necesita es un tipo de «discernimiento pastoral» que reconozca que la «situación concreta» a veces no permite la conformidad a la «regla...sin [causar] más pecado» y dice que cuando se presenta una situación así, los individuos son , en efecto, llamados por Dios para dejar la «regla» (i.e., «las exigencias generales del evangelio») a un lado. Sin embargo Amoris Laetitia insiste confusamente que estos nuevos métodos pastorales «nunca pueden prescindir de las exigencias evangélicas de verdad y caridad, propuestas por la Iglesia»

Cuando apareció por primera vez Amoris Laetitita, habían dudas de si su plan pastoral era conforme con la Veritatis Splendor y la tradición católica. Su hermenéutica de la ambigüedad dejaba abierta una variedad de interpretaciones posibles, no todas ellas problemáticas.

Pero entonces, en septiembre de 2016, los obispos de Argentina interpretaron formalmente el capítulo 8 de la Amoris Laetitia diciendo que algunos divorciados que se han vuelto a casar civilmente eran libres de volver a la Sagrada Comunión sin un compromiso de abstenerse de realciones sexuales:

«Cuando no se puede obtener una declaración de nulidad [por divorciados vueltos a casar civilmente], la anterior opción [i.e., ‘vivir en continencia’ la pareja] puede no ser de hecho factible. Sin embargo, también es posible un camino de discernimiento. Si se reconoce que, en un caso concreto, hay limitaciones que mitigan la responsabilidad y la culpa, particularmente cuando una persona considera que caerías en otra falta, dañando a los hijos de la nueva unión, Amoris Laetitita abre la posibilidad de acceso a los sacramentos de la reconciliación y la Eucaristía.»

El mismo día la publicación del texto, el Papa Francisco escribió de manera privada a los obispos de Argentina, diciendo:

«He recibido el escrito de la pastoral dela región de Buenos Aires, ‘Criterios básicos para la aplicación del capítulo 8 de la Amoris Laetitia.’ Muchas gracias por enviármelo. Y os felicito por el trabajo que habéis hecho: un verdadero ejemplo de acompañamiento de los sacerdotes. ...El escrito es muy bueno y hace totalmente explícito el significado del capítulo 8 de la Amoris Laetitia. No hay otras interpretaciones, y estoy seguro que hará mucho bien.»

Cuando se cuestionó la carta privada del Papa, en vez de decir que no tenía un status de autoridad para los católicos, el Papa elevó formalmente ambas, su carta privada y las indicaciones de los obispos de Argentina al status de una carta apostólica, publicando formalmente ambas en la edición de octubre de 2016 de las actas oficiales de la Sede Apostólica con la intención de hacerlas parte de su «auténtico magisterio.»

Con este último acto, el Papa oficialmente aprobaba una práctica que contradice la práctica de la Iglesia Católica que data de los tiempos apostólicos: ordenando que los católicos que se divorcian y «re-casan» mientras su primer esposo todavía vive no pueden ser admitidos a la Sagrada Comunión porque, como viven relaciones sexualmente activas con personas diferentes a sus presuntos válidos esposos, sus condiciones de vida contraviene objetivamente el sexto precepto del decálogo y por ello contradice la unión amorosa entre Jesús y su Iglesia, que se significa por y se hace presente en la Sagrada Eucaristía.

Esta enseñanza se ha reafirmada claramente y autoritativamente múltiples veces en los últimos 40 años:

En 1980, por Juan Pablo II: »son incapaces de ser admitidos [a la Sagrada Comunión] por el hecho de que su estado y condición de vida contradice objetivamente la unión de amor entre Cristo y su Iglesia, que se significa y toma efecto por la Eucaristía.»

En 1981, por el mismo: «La Iglesia reafirma su práctica, que se basa en la sagrada escritura, de no admitir a la Comunión Eucarística a las personas divorciadas que se han vuelto a casar.»

En 1994, por la congregación de la doctrina de la fe (CDF): «Se encuentran en una situación que objetivamente contraviene la ley de Dios. Consecuentemente, no pueden recibir la Sagrada Comunión mientras la situación persista.»

En 1997, por el Catecismo de la Iglesia Católica: «Si los divorciados se vuelven a casar civilmente, se encuentran en una situación que contraviene objetivamente la ley de Dios. Consecuentemente, no pueden recibir la Comunión Eucarística mientras persista esta situación» (1650).

En 1998, por la CDF: «Bajo ninguna circunstancia se puede considerar esta nueva unión legítima, y por tanto la recepción de los sacramentos es intrínsecamente imposible. La conciencia del individuo está vinculada por esta norma sin excepción.»

Y en 2007, por el Papa Benedicto XVI: «no admitiendo a los divorciados y vueltos a casar a los sacramentos, ya que su estado y su condición de vida contradice objetivamente la unión amorosa de Cristo y la Iglesia significada y hecha presente en la Eucaristía.»

Además, cuando se han planteado preguntas sobre si los juicios privados de los divorciados vueltos a casar son suficientes para establecer la invalidez de sus propios casos y si el así llamado «foro interno» puede usarse para resolver preguntas del status de sus primeros matrimonios, ambas han sido contestadas negativamente con firmeza.

Sin embargo el «proceso de acompañamiento» esbozado en el capítulo 8 de la Amoris Laetitia parece que hace a ambas parte de su plan pastoral ordinario.

Las disparidades entre las enseñanzas de la Amoris Laetitia y la Veritatis Splendor y la tradición moral católica están causando confusión a los fieles. Esto debe ser abordado por los obispos y el Papa tan pronto como sea posible.

articulos
Prev Next

La política de la vuelta de tuerca

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote

Hace unas semanas dediqué este comentario a exponer mi impresión de(...)

Leer más...

Masonería, política e ideología de géner…

Autor: Pedro TREVIJANO, sacerdote

La masonería es ciertamente muy anterior a la ideología de género, pero está relacionada con ella y está contribuyendo(...)

Leer más...

¿Fin del catolicismo romano?

Autor: Roberto PERTICI, teólogo

1. En este punto del pontificado de Francisco creo que se(...)

Leer más...

Una santidad caritativa y humilde

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote

“Gaudete et exsultate”. De nuevo un documento del Papa que empieza hablando de alegría, como señalaba no hace mucho el secretario de Estado,(...)

Leer más...

Poca alegría y muchos insultos. Francisc…

Autor: Sandro MAGISTER, periodista

La presentación oficial en la sala de prensa vaticana, el lunes 9 de abril, de(...)

Leer más...

"Amoris Laetitia" vs. "Veritatis Splendo…

Autor: Christian BRUGGER, catedrático

Coincido plenamente con el cardenal Blase Cupich de Chicago cuando dice que el razonamiento del documento(...)

Leer más...

Avivar la llama del amor: Una tarea perm…

Autor: Fernando CHICA, observador permanente de la Santa Sede ante la FAO.

Leer más...

La Iglesia es una

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote

Decimos que la Iglesia es una, santa, católica y apostólica. La apostolicidad significa que está basada en las enseñanzas de Cristo transmitidas por(...)

Leer más...

Las leyes LGTBI y los homosexuales

Autor: Pedro TREVIJANO, sacerdote

¿Es posible pasar de la homosexualidad a la heterosexualidad? El asunto fue sometido en 1973 a una votación de(...)

Leer más...

El cristianismo actual en Occidente: Una…

Autor: Antonio CAMUÑAS, empresario

Cuenta la historia que Talleyrand, el legendario clérigo, político y diplomático francés de destacada influencia en la monarquía, la revolución, la(...)

Leer más...

Pasión de Judas Iscariote

Autor: Juan Manuel DE PRADA, escritor

Leer más...

Tres días, siete dones

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote

La despedida de Jesús en su paso por la tierra fue a lo grande. El amor de Dios por los hombres se derramó(...)

Leer más...

Masonería y catolicismo

Autor: Pedro TREVIJANO, sacerdote

La pregunta a la que intenta responder este artículo es sencilla:(...)

Leer más...

La defensa de la verdad

 

Autor:Eduardo GÓMEZ, escritor

El hombre no debe ser quien establezca el camino hacia la verdad, dado que la verdad no viene de(...)

Leer más...

Algunos rasgos del líder espiritual

Autor: Fernando CHICA, Observador Permanente de la Santa Sede ante la FAO

Me piden que formule las características más relevantes que ha de(...)

Leer más...

Fe, esperanza, amor

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote

La Semana Santa, la semana grande de nuestra fe, está a punto de empezar. Las procesiones que recorrerán las calles de muchas de(...)

Leer más...

La masonería como religión

Autor: Pedro TREVIJANO, sacerdote

Estos días me he dedicado a leer algunos libros sobre la masonería, especialmente de antiguos masones como Leer más...

Un símbolo

Autor: Juan Manuel DE PRADA, escritor

Hay un pasaje muy revelador en Leer más...

El charlatán Hawking

Autor: Salvador SOSTRES, periodista

La profunda estupidez de nuestra era se concreta en las estupefacciones(...)

Leer más...

Más sobre la carta de Benedicto XVI. Hay…

Autor: Sandro MAGISTER, periodista

Todavía no tiene un final la historia(...)

Leer más...

Los primeros cinco años del Papa Francis…

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote

El Papa Francisco ha cumplido cinco años al frente de la Iglesia. Cuando él empezó su pontificado dijo en varias ocasiones que éste(...)

Leer más...

Reza por mí

Autor: Miguel Ángel ROBLES, periodista

Rezar es una conversación con los que ya no están, el recuerdo de los que te(...)

Leer más...

El doble "prejuicio tonto". El texto ínt…

Autor: Sandro MAGISTER, periodista

La oficina de prensa de la Santa(...)

Leer más...

Educar para un uso responsable y solidar…

Autor: Fernando CHICA, observador permanente de la Santa Sede ante la FAO

Quien haya ido a Zimbabwe, Yibuti, Haití, Malí, Somalia o Eritrea, por citar algunos nombres(...)

Leer más...

La huelga de la Virgen María

Autor: Juan Manuel DE PRADA, escritor

Alguien(...)

Leer más...

Iglesia y libertad

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote

Esta semana han tenido lugar dos hechos que, aunque distantes en el espacio y distintos en su contenido, apuntan en la misma dirección:(...)

Leer más...

Rocco Buttiglione: "No he escuchado resp…

Autor: Francisco José DELGADO, sacerdote

Ayer, 7 de marzo, se celebraba en la(...)

Leer más...

La profecía del padre Benson

Autor: Eduardo GÓMEZ, escritor

Allá por 1907, un brillante escritor, el converso sacerdote católico Robert Hugh Benson, escribió una(...)

Leer más...

Conciencia y gracia: Una meditación cuar…

Autor: George WEIGEL, escritor

Las Escrituras de la Cuaresma, en la liturgia diaria de la Iglesia, invitan a dos reflexiones relacionadas entre sí.(...)

Leer más...

¿Dónde están los pobres?

Autor: Irenaeus DUNLEVY, dominico

«Había un hombre rico que vestía de púrpura y lino, y(...)

Leer más...

Dos buenas noticias

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote

Hay semanas en que no gana uno para sustos. Hay otras en que los disgustos son suavizados por noticias buenas e incluso muy(...)

Leer más...

El desafío contemporáneo a la Iglesia y …

Autor: Thomas G. WEINANDY, teólogo

Es cierto que la Iglesia posterior(...)

Leer más...

Qué hay de malo en la declaración de los…

Autor: Edward CONDON, teólogo

Para asombro y consternación de muchos católicos, la conferencia episcopal alemana(...)

Leer más...

Excepciones que destruyen la regla

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote

Siempre se ha dicho que la excepción justifica la regla. El problema no es, pues, que haya excepciones, sino que las excepciones sean(...)

Leer más...

¿Qué queda del catolicismo a día de hoy?

Autor: Luis Fernando PÉREZ, periodista

De siempre se nos ha dicho, porque era cierto, queLeer más...

Vivir como cristianos en un mundo no cri…

Autor: Leonardo LUGARESI, teólogo

El cristianismo ha sido, al menos durante(...)

Leer más...
Español (spanish formal Internacional)English (United Kingdom)
blog
blog-rojobilbao
 
blog-credo
 
blog-biografia 
blog-Islam
 
 enlaces 

tvonline misadeldiafranciscanosdemarialibroslibresNUEVAWEB-franciscanos-4