Text Size
Martes, Marzo 26, 2019
bg articulos

  

La frase del día: 

"Solo el que sirve con amor sabe custodiar"
Papa Francisco

Vivir como cristianos en un mundo no cristiano

Autor: Leonardo LUGARESI, teólogo

El cristianismo ha sido, al menos durante los tres primeros siglos de su historia, lo que en términos sociológicos puede ser definido como un grupo minoritario, aunque en rápida expansión.

Cuando Constantino decidió, a comienzos del siglo IV, “abrir” al cristianismo asumiéndolo como cultura de referencia para su proyecto político, hizo una apuesta políticamente audaz, porque lo apostaba todo en una entidad que sí, era ciertamente importante en términos socioculturales, pero todavía netamente minoritaria en el conjunto del imperio romano.

Por consiguiente, parece correcto que el enfoque de la historia cristiana de los primeros tres siglos esté interesado principalmente en procurar entender cómo un grupo minoritario resolvió el problema de su supervivencia en un contexto cultural y socialmente extraño, si no hostil, y que inevitablemente ejerce sobre él una suerte de presión osmótica intensa y permanente, ese sentido de “asedio” al que se refiere Tertuliano: "cottidie obsidemur" (Apologeticum 7,4).

Estamos acostumbrados a pensar que la conducta de grupos minoritarios en condiciones similares a la de los primeros cristianos tienda normalmente a polarizarse en una de estas dos direcciones opuestas:

- o hacia una creciente asimilación a los modelos culturales prevalentes en el ámbito de pertenencia,
- o, al contrario, hacia una actitud de creciente cerrazón respecto al mundo externo, hacia el cual el grupo desarrolla una especie de enroque en la propia identidad.

Una manifestación extrema de esta segunda actitud, que se podría considerar también como una tercera opción, es la que desemboca en el intento de salir completamente del contexto sociocultural en el que se vive, realizando una cierta forma de secesión: colectiva (con la consiguiente búsqueda de una nueva patria, una “tierra prometida”), o individual (por medio de la anacoresis, la “fuga al desierto”).

Pues bien, a lo largo de los tres primeros siglos, los cristianos no hicieron ninguna de estas cosas que acabamos de decir:

1) no se asimilaron, porque si se hubiera dado verdaderamente una plena y completa asimilación del cristianismo al helenismo, hoy nosotros no estaríamos aquí hablando de ello como una realidad todavía existente y muy distinta de la herencia cultural greco-romana;

2) no se separaron ni se encerraron en un mundo aparte, y no asumieron la lógica de la secta (al menos en lo que se refiere al cristianismo "mainstream": hubo tendencias sectarias, pero, precisamente, tomaron siempre la vía de  neo-formaciones que, significativamente, ejercieron su crítica separadora sobre todo respecto a la “gran Iglesia” comprometida con el mundo);

3) tampoco soñaron y, menos aún, proyectaron una salida, una secesión, del mundo romano.

Es verdad que a partir de finales del siglo III, con el monaquismo, tuvo lugar en la experiencia eclesial una forma de alejamiento de la "polis" y de elección del “desierto” que podría parecer una configuración de esta tercera opción. Pero ésta se refiere a una élite de individuos, y es una toma de distancia crítica más que un abandono de la ciudad. El monje sale, sí, del contexto social urbano, pero mantiene con él una relación muy estrecha e incisiva, porque mantiene una relación con los otros cristianos que “están en el mundo” y hace de su misma existencia anacorética un parámetro de juicio para todos los que continúan viviendo en el espacio urbano.

Pero existe una cuarta modalidad de relación que un grupo minoritario puede mantener con el mundo que le rodea y le “asedia”, y es la de entrar en una relación fuertemente crítica con el mundo y ejercer –también gracias a la propia capacidad de concordancia y coherencia de comportamiento respecto a los juicios así elaborados– una influencia cultural en la sociedad que, a la larga, puede llegar a poner en crisis el planteamiento general.

La pregunta fundamental que nos deberíamos hacer, pues, no es: "¿Cómo han conseguido los cristianos conquistar el imperio romano?", sino: "¿Cómo han conseguido vivir como cristianos en un mundo completamente no cristiano", es decir, que ellos percibían como extraño y hostil a Cristo?

El cristianismo ha sido efectivamente capaz de realizar, en el arco de algunos siglos, un verdadero cambio de paradigmas culturales –visión del mundo, modelos de comportamiento, formas de expresión–, adquiriendo una posición cada vez menos marginal en el espacio público e incidiendo en él en medida creciente.

En el mundo antiguo, el cristianismo pasó –en el arco de unos tres siglos– del estigma de "exitiabilis superstitio", de mortífera superstición y aborrecido por todos, al reconocimiento de su plena plausibilidad como fundamento religioso y cultural del imperio refundado por Constantino, sin necesidad de que los cristianos, en el intervalo, hubieran llegado a ser mayoría, y ni siquiera una considerable minoría de la población.

Es importante dejar claro que, porque "Dios no envió a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él" (Jn 3,17), desde el punto de vista cristiano la forma de este juicio no es ni la condena, ni la apertura indiscriminada, sino, precisamente, la crisis.

En su valor positivo de distinción entre verdadero y falso, bueno y malo, bello y feo, útil y dañoso, basado en la comparación con un criterio, la crisis es, de hecho, el juicio que desestructura los sistemas cerrados y hace que emerjan las tensiones y las contradicciones latentes, transformando las  relaciones internas entre los elementos que les acompañan y poniendo en discusión las reglas de su funcionamiento: en una palabra, verificando y abriendo al cambio.

La posibilidad de la "krisis" depende del hecho histórico de la encarnación del Hijo de Dios, que viene al mundo, pero que como diferente del mundo, introduce en él un elemento de confrontación, un criterio del que la sabiduría humana, si fuera de otra manera, carecería.

Para ilustrar este concepto puede ser útil una cita de la primera de las Homilías sobre el Hexamerón de Basilio de Cesarea. En aquél discurso el gran padre capadocio observa en un determinado momento que la sabiduría mundana, es decir, la ciencia de los griegos, sí, es capaz de medir todo lo visible, pero, fascinada como está por la circularidad del movimiento cósmico, no consigue concebir su principio en el tiempo y así cree que el mundo es eterno porque "sin principio". Lo que no conoce es: "En el principio Dios creó". Abierta a una dimensión exclusivamente espacial y cerrada a la temporal, la filosofía de la naturaleza de los paganos es incapaz de las vicisitudes del mundo porque no puede aferrar el sentido: sus exponentes, en efecto, saben observar, describir, contar y medir todo el mundo, pero no han encontrado un único medio para llegar a pensar a Dios como creador del universo y justo juez que asigna la justa distribución por las acciones cumplidas, ni para hacerse una idea del fin del mundo conforme a la doctrina del juicio.

Con otras palabras, lo que Basilio quiere decir es que sin principio (y, por eso, sin fin) no es posible la "krisis" del mundo, porque el mundo, eternamente igual a sí mismo más allá de sus apariencias cambiantes, no puede ser confrontado con algo diferente de sí mismo, con alguna cosa o Alguien que viene antes o después de él, ni que está por debajo o por encima de él.

Por eso, la "theologia physica" de los filósofos paganos  no es capaz de juzgar el mundo, porque no tiene un punto de apoyo externo a sí mismo sobre el que apoyarse. Al contrario, en la encarnación del Hijo de Dios, los cristianos piensan que han encontrado el punto de apoyo que les consiente activar la acción crítica.

Con esta conciencia de la “fuerza crítica” de la creación y de la encarnación, Tertuliano, más de un siglo y medio antes de Basilio, se dispone a juzgar la realidad del mundo que “asedia” el cristianismo.

articulos
Prev Next

La amenaza alemana

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote

Mirando hacia atrás sobre lo ocurrido en estos seis años de pontificado del papa Francisco, se puede percibir que hubo, casi desde el(...)

Leer más...

La astucia del cristiano

Autor: Osman RAMOS, sacerdote Franciscano de María

“Guardaos de los falsos profetas que vienen a vosotros con disfraces de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces”(Mt 7,(...)

Leer más...

Los bosques y la educación

Autor: Fernando CHICA, observador permanente de la Santa Sede ante la FAO

Para la celebración del Día Internacional de los Bosques, que tiene lugar cada 21 de(...)

Leer más...

Iglesia católica, ¿dónde estás? El grito…

Autor: Sandro MAGISTER, periodista

Un padre misionero que está en la(...)

Leer más...

El ejemplo de San José

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote

Tal y como está la situación de(...)

Leer más...

La Compañía de Jesús a la deriva. La acu…

Autor: Sandro MAGISTER, periodista

“Me parece que estoy en buena Compañía…”.(...)

Leer más...

Después de las condenas de los cardenale…

Autor: Sandro MAGISTER, periodista

En Australia el cardenal George Pell ha(...)

Leer más...

Venimos de muy lejos

Autor: Manuel MORALES, sacerdote agustino

¡Qué lejos de la orilla empieza hoy este mar de Cádiz a dejar sus espumas, serenamente, lentamente, para que el sol espléndido de esta mañana feliz(...)

Leer más...

La fe del cristiano

Autor: Osman RAMOS, sacerdote Franciscano de María

Lo que les ha ocurrido a tantos eclesiásticos que hoy nos están proponiendo ir en contra de Cristo y de(...)

Leer más...

Cuaresma, tiempo de misericordia

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote

Aunque cada semana hay noticias -por ejemplo, esta semana, una nueva acusación contra el cardenal Pell o la condena a seis meses de(...)

Leer más...

Matemáticas para esta Cuaresma

Autor: Fernando CHICA, observador permanente de la Santa Sede ante la FAO

Estamos en Cuaresma. ¿Aprovecharemos esta ocasión para crecer en la sobriedad solidaria? La tradicional ascesis(...)

Leer más...

Las dimensiones de un crimen

Autor: Enrique ÁLVAREZ, periodista

Hace mucho tiempo que perdí la capacidad de creer que sea(...)

Leer más...

La "bomba" Pell

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote

La cumbre sobre abusos a menores por parte del clero estuvo precedida por un hecho que pretendía lanzar el mensaje de que la(...)

Leer más...

Sobre la teología del "cómo"

Autor: Stefano FONTANA, catedrático

En la doctrina de la Iglesia el qué(...)

Leer más...

La ira de Dios no es tabú. La admite tam…

Autor: Sandro MAGISTER, periodista

Mientras la atención del mundo está atraída(...)

Leer más...

El doble juicio del cardenal Pell

Autor: Carlos ESTEBAN, periodista

El veredicto de culpabilidad contra el cardenal Pell en Australia, que será recurrido, plantea interrogantes graves sobre la presión mediática en juicios sobre(...)

Leer más...

Mujeres

Autor: Fernando CHICA, observador permanente de la Santa Sede ante la FAO

El 8 de marzo se ha convertido desde hace años en un referente mundial para(...)

Leer más...

La lección de Caín y Abel

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote

La cumbre sobre pederastia en la jerarquía de la Iglesia, que se ha celebrado en Roma, ha tenido como concepto clave por parte(...)

Leer más...

Segundo día de la cumbre. Con nuevas acu…

Autor: Sandro MAGISTER, periodista

A continuación presentamos cinco apuntes del cuaderno(...)

Leer más...

En la cumbre, la homosexualidad es tabú.…

Autor: Sandro MAGISTER, periodista

El 21 de febrero, en la mañana(...)

Leer más...

Dirección espiritual en tiempos sin dire…

Autor: Osman RAMOS, sacerdote FM

No es necesario que describa con detalle los tiempos difíciles, llenos de confusión y ambigüedad y, en muchos casos, llenos de cobardía(...)

Leer más...

Culpabilizar a las víctimas

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote

De nuevo una semana con muchas noticias, de las que voy a comentar sólo dos. La primera es la carta que el Papa(...)

Leer más...

"Tolerancia cero": Santo y seña de una I…

Autor: Sandro MAGISTER, periodista

Dos son los pecados para los que,(...)

Leer más...

Autodeterminación

Autor: Juan Manuel DE PRADA, escritor

Nuestra época vincula(...)

Leer más...

Manos Unidas, cinco panes y dos peces

Autor: Fernando CHICA, observador permanente de la Santa Sede ante la FAO

La primera “Campaña contra el Hambre” lanzada por Manos Unidas tuvo lugar hace ya 60(...)

Leer más...

Del cardenal Müller, una declaración de …

Autor: Sandro MAGISTER, periodista

 

Leer más...

Un viaje histórico

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote

Pasan tantas cosas, no digo en una semana sino a veces en un solo día, que resulta difícil elegir una para comentarla. Por(...)

Leer más...

El exterminio de los campeones

Autor: Juan Manuel DE PRADA, escritor

Entre los éxitos más restallantes del reciente cine español se cuenta Campeones, la(...)

Leer más...

El origen religioso del alfabeto

Autor: Francisco GARCÍA, químico

Cuando me explicaron la primera vez que el primer alfabeto era una invención fenicia, siglo(...)

Leer más...

El futuro del celibato sacerdotal

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote

La semana pasada dediqué este comentario semanal, dedicado a reflexionar sobre lo que pasa en la Iglesia, a destacar las hermosas palabras del Papa sobre la Virgen(...)

Leer más...

Desvelando al verdadero San Francisco de…

Autor: Jorge SOLEY, economista

Hace ya unos años escribí sobre la visión empobrecida y casi diríamos que caricaturesca de(...)

Leer más...

María, "influencer" de Dios

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote

Lo que más me ha gustado de la recién clausurada Jornada Mundial de la Juventud han sido dos cosas: el pueblo panameño y la centralidad que ha(...)

Leer más...

¿Es Jesús Emmanuel (Dios con nosotros)?

Autor: Luciana Rogowicz, judía y católica

Leer más...

Leyes liberticidas: Las de violencia e i…

Autor: Pedro TREVIJANO, sacerdote

Hace unos meses publiqué un artículo cuyo título era «Leer más...

Un Papa "pro life"

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote

Los que no leyeron bien “Amoris laetitia”, porque sólo se fijaron en una parte de la misma -para criticarla o para aplaudirla-, no(...)

Leer más...

Por qué el uso ordinario de los "ministr…

Autor: Peter KWASNIEWSKI, sacerdote

En la gran tradición de la Iglesia católica, en sus ritos(...)

Leer más...
Español (spanish formal Internacional)English (United Kingdom)
blog
blog-rojobilbao
 
blog-credo
 
blog-biografia 
blog-Islam
 
 enlaces 

tvonline misadeldiafranciscanosdemarialibroslibresNUEVAWEB-franciscanos-4