Text Size
Domingo, Julio 22, 2018
bg articulos

  

La frase del día: 

"Solo el que sirve con amor sabe custodiar"
Papa Francisco

Líneas rojas en China

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote

La diplomacia no es un oficio fácil y quizá por eso no hay muchos diplomáticos buenos, aunque yo soy amigo de alguno excelente. Lo que hace bueno a un diplomático es solucionar problemas, evitar conflictos, encontrar soluciones. A veces, cuando los enfrentamientos son ya añejos y la madeja está totalmente liada, el diplomático prefiere no afrontar la cuestión y dejar que siga sin resolverse. Pero el buen diplomático, el que de verdad ama no sólo su oficio sino al país que representa y a las personas que sufren por la existencia del conflicto, no duda en meterse en harina para intentar algo en lo que otros han fracasado.

En el caso de la Iglesia, siempre se ha dicho que tiene la mejor diplomacia del mundo, lo cual no significa que no haya cometido errores. Al frente de la misma hay hoy un equipo al que tengo por más que suficientemente preparado. El cardenal Parolín, que está al frente de la misma, se las tuvo que ver con Chaves en Venezuela y éste no dudó en insultarle y maltratarle a su antojo. Ha hecho declaraciones sobre temas espinosos, como la cuestión de la acogida a los emigrantes en Europa, que estaban llenas de sentido común y que matizaban incluso lo que decía el propio Pontífice. No me cabe duda de que es el autor o al menos el supervisor del magnífico discurso que el Papa pronunció hace unas semanas ante el cuerpo diplomático acreditado ante la Santa Sede. Por eso no me gustan los insultos con que le están obsequiando estos días por su implicación en una de las cuestiones más difíciles que tiene que afrontar la Iglesia: el intento de normalizar las relaciones con China. Estoy convencido de su buena voluntad, lo cual no significa que vaya a acertar en un conflicto en el que otros han fracasado.

La cuestión es la siguiente: con la llegada de los comunistas al poder a China, todas las religiones quedaron sometidas al control del Estado. En el caso de la Iglesia católica, eso no implicó cambios en la liturgia ni tampoco en la enseñanza moral, pero sí en un aspecto importante del dogma: la primacía del Papa y, como consecuencia, su autoridad única para nombrar obispos. Los chinos consideraron que eso significaba una injerencia de un Estado extranjero y persiguieron a los que no quisieron separarse de Roma. Muchos se sometieron, constituyendo en 1957 una Iglesia cismática -la llamada “Iglesia patriótica”-, cuyos obispos eran nombrados por el Gobierno comunista, algunos incluso en notorias condiciones de inmoralidad. Pero otros se resistieron y sufrieron persecución y así nació la “Iglesia clandestina”; durante decenios, laicos, sacerdotes, religiosos, monas y obispos han conocido la cárcel, los campos de reeducación y el martirio, por no haber querido renunciar a la fe católica vivida en su integridad, que implicaba la unión con el Vicario de Cristo. Sin embargo, poco a poco se fue produciendo un tímido deshielo y el Gobierno dio permiso para ordenar algunos obispos nombrados por Roma, a la vez que el Vaticano daba el “plácet” a candidatos del Gobierno. Esta tímida apertura parecía estar sujeta, por otro lado, al capricho de los gobernantes, pues a veces aceptaban y otras no. Y en medio estaban los fieles, que muchas veces tenían que ir a parroquias regentadas por curas pertenecientes a la Iglesia cismática si querían ir a misa, entre otras cosas porque Benedicto XVI dejó claro que los sacramentos administrados por la Iglesia patriótica son válidos.

Lo que está intentando el cardenal Parolín y el equipo diplomático vaticano es llegar a un acuerdo con los actuales gobernantes chinos. Sinceramente, nadie sabe en este momento en qué consiste ese acuerdo y posiblemente no lo sepan ni siquiera los diplomáticos vaticanos. Es en este contexto de negociaciones que se ha filtrado una noticia muy desagradable y que hasta ahora nadie ha desmentido: al menos un obispo de la Iglesia clandestina habría sido invitado por la delegación vaticana a renunciar a su cargo para que éste fuera ocupado por otro de la Iglesia patriótica. Ante esto, el cardenal Zen, un viejo y heroico luchador, que fue obispo de Hong Kong, ha ido a Roma y ha logrado hablar brevemente con el Papa para explicarle la situación; después ha declarado que el Santo Padre no estaba al tanto de lo que hacían sus diplomáticos y que éstos estaban vendiendo la Iglesia fiel al gobierno comunista. La reacción se ha producido con una nota de la Oficina de Prensa, negando esa supuesta desinformación del Pontífice y criticando, sin nombrarle, al cardenal Zen.

Así las cosas, parecería una película de héroes y villanos. Héroes, ciertamente, lo hay: todos los miembros de la Iglesia clandestina que, durante años, han pagado el precio de la persecución e incluso de la sangre, por ser fieles a la Iglesia. Lo que no estoy tan seguro es de que los otros, los diplomáticos vaticanos, sean villanos. Es posible que se esté intentando un acuerdo como el que posibilitó la solución creada por el cisma en la Iglesia francesa tras la revolución, con el Concordato de 1801 entre Napoleón y Pío VII, que le dio al Estado el poder de nombrar obispos, mientras que dejaba al Papa sólo la investidura canónica; esto supuso, en cierto modo, abandonar a aquellos que habían sido fieles a la Iglesia, hasta el punto de que algunos que no quisieron aceptarlo se separaron de Roma y formaron la llamada “Petite Église”. O quizá se esté buscando un acuerdo como el que rigió durante siglos en el Imperio español, por el cual el monarca -y después Franco en España- proponía una terna de candidatos y el Vaticano elegía a uno de esos tres como obispo de la sede en cuestión.

Lo que sí debe haber en esta negociación, como en todas, es un límite claro que no se pueda traspasar, unas “líneas rojas”. “No toquéis a los mártires chinos”, escribía esta semana monseñor Negri, obispo emérito italiano. Los mártires chinos no pueden ser abandonados ni sacrificados en las negociaciones. Si eso pudo servir en tiempos de Napoleón, cuando los arreglos se hacían en el secreto de los despachos, hoy todo se sabe. No se entendería. Sería una señal de que no merece la pena ser fiel porque al final aquellos a los que defiendes te van a abandonar. Sería un escándalo que fracturaría aún más a la Iglesia y, quizá, la chispa que encendiera un cisma a nivel global, con más trascendencia que el de la “Petite Église” o que el de Lefebvre.

El equipo negociador de la Santa Sede no lo tiene nada fácil para no traspasar esa línea roja, en unas negociaciones con un gobierno chino como el actual. Por eso no me parece bien llenarle de insultos como algunos hacen. Creo que lo mejor es rezar por ellos y también por esos valientes y sacrificados católicos chinos que se merecen no sólo el respeto de todos sino incluso los honores del martirio.

articulos
Prev Next

La acedía

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote

La semana pasada dediqué este comentario semanal a la situación de Nicaragua. La represión en este pequeño y querido país no ha disminuido.(...)

Leer más...

"Humanae vitae" Así ha nacido y ¡ay a qu…

Autor: Sandro MAGISTER, periodista

El ajetreo en curso para demoler la "Leer más...

Nicaragua, la nueva Venezuela

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote

La situación en Nicaragua avanza rápidamente hacia lo insostenible e insoportable. Con más de 300 muertos y 2000 heridos, fruto de la represión del(...)

Leer más...

Sociedades sostenibles a través de la co…

Autor: Fernando CHICA, observador permanente de la Santa Sede ante la FAO

Como cada año, el primer sábado de julio, y por decisión de la Asamblea General(...)

Leer más...

Recristianización y educación cristiana

Autor: Pedro TREVIJANO, sacerdote

Desde hace algún tiempo en mi oración(...)

Leer más...

Cristo, ¿de nuevo crucificado?

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote

Cuatro obispos alemanes, de momento porque seguramente serán más, han decidido aceptar en la comunión a los luteranos casados con católicos. Aunque esa(...)

Leer más...

El trabajo decente en el sector de la pe…

Autor: Fernando CHICA, observador permanente de la Santa Sede ante la FAO

La comunidad internacional presta una atención particular a la noción de trabajo decente. Pero, a(...)

Leer más...

Abusos en la Iglesia: verdad (y mentira)…

Autor: Gastón ESCUDERO, escritor

Los abusos sexuales a menores y adultos cometidos por sacerdotes y(...)

Leer más...

El nefasto pecado de la fornicación y el…

Autor: Francisco PÉREZ, arzobispo de Pamplona-Tudela

Uno de los pecados que más daño emocional, espiritual(...)

Leer más...

Lo que pasa cuando no pasa nada

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote

En pleno mundial de fútbol, voy a utilizar un ejemplo para explicar algo de lo que está pasando. Imaginemos un partido en el(...)

Leer más...

Reformas mentales

Autor: Juan Manuel DE PRADA, escritor

Me han parecido muy penosas unas declaraciones de la ministra de Justicia, Leer más...

Natalidad e inmigración en Europa

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote

El comentario de hoy puede parecer que se dedica a un asunto local, pero creo que tiene una importancia que afecta a toda(...)

Leer más...

¿Hablamos de castidad?

Autor: Ernesto JULIÁ, sacerdote

En el documento que recoge las propuestas de la reunión con(...)

Leer más...

Mártires o cómplices

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote

La aprobación en el Congreso de Argentina de una ley que hace prácticamente libre e ilimitado el aborto -se podrá abortar hasta los(...)

Leer más...

Hacia una conversión ecológica

Autor: Fernando CHICA, observador permanente de la Santa Sede ante la FAO

En la homilía de la misa inaugural de su pontificado, en abril de 2005, el(...)

Leer más...

El gnosticismo hoy

Autor: Thomas G. WEYNANDI, teólogo y sacerdote capuchino

Hoy se discute(...)

Leer más...

Tensión en Alemania

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote

Lo que ha ocurrido esta semana en la Iglesia no es un asunto menor. Al contrario. La cosa empezó con la publicación de(...)

Leer más...

La Iglesia en la España de ahora

Autor: Antonio CAÑIZARES, cardenal arzobispo de Valencia

La semana pasada entramos en una nueva etapa de nuestra historia española. Conforme a lo democráticamente(...)

Leer más...

Los océanos como don y como tarea

Autor: Fernando CHICA, observador permanente de la Santa Sede ante la FAO

Cada 8 de junio, desde el año 2009, por resolución de la Asamblea General de(...)

Leer más...

Adiós, España "católica", en una Europa …

Autor: Sandro MAGISTER, periodista

En la última poderosa encuesta del Pew(...)

Leer más...

"No es no", para siempre

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote

Está de moda, dentro de la campaña contra las agresiones sexuales que sufren las mujeres, la frase “No es no”. Con ella se(...)

Leer más...

5 herejías que debes conocer y poder exp…

Autor: Pato ACEVEDO, abogado

¿Sabías que Jesús de Nazaret no dejó nada por escrito? Claro que sí, eso lo(...)

Leer más...

1968. Los métodos de captación marxista …

Autor: Javier NAVASCUÉS, periodista

Los años 60 y 70 fueron una época extraordinariamente difícil para la Iglesia en todo(...)

Leer más...

Justin Trudeau y la dictadura del relati…

Autor: George WEIGEL, escritor

Probablemente usted nunca ha oído hablar de la Leer más...

Respuesta al desafío

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote

La semana pasada, dediqué este comentario a la actualidad de la Iglesia al desafío público que algunos obispos alemanes le habían hecho al(...)

Leer más...

Yemen: Una mirada de dolor

Autor: Fernando CHICA, observador permanente de la Santa Sede ante la FAO

Los datos proporcionados por el Programa Mundial de Alimentos (PMA) indican que en torno a(...)

Leer más...

Misterios vaticanos. El amotinamiento (¿…

Autor: Sandro MAGISTER, periodista

Los tropiezos, los silencios, las incoherencias de(...)

Leer más...

Eutanasia y suicidio asistido

Autor: José Ignacio MUNILLA, obispo de San Sebastián

Llama la atención la falta de debate(...)

Leer más...

Pentecostés, fiesta de la diversidad y d…

Autor: Fernando CHICA, observador permanente de la Santa Sede ante la FAO

Todos recordamos que en el día de Pentecostés el Espíritu Santo irrumpió sobre los creyentes,(...)

Leer más...

Catarsis en Chile

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote

La llamativa decisión de los obispos chilenos de poner sus cargos a disposición del Papa, responde a la no menos llamativa decisión del(...)

Leer más...

El Papa, desafiado

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote

Esta semana ha estado marcada por la reunión, en Roma, del Papa con todos los obispos de Chile. En este momento, aún no(...)

Leer más...

El PSOE y la eutanasia

Autor: Pedro TREVIJANO, sacerdote

El Partido Socialista ha presentado recientemente una proposición de ley, que(...)

Leer más...

El Papa apaga fuegos

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote

Los teóricamente amigos del Papa, siguen dando qué hablar y le siguen dando problemas al Santo Padre. Problemas que luego él tiene que(...)

Leer más...

Alerta máxima en la Iglesia. Pero Franci…

Autor: Sandro MAGISTER, periodista

Atención. La confrontación que ha estallado en Alemania en favor o en contra de la comunión a los cónyuges(...)

Leer más...

La bolsa y la vida

Autor: Fernando CHICA, observador permanente de la Santa Sede ante la FAO

No puede ser que no sea noticia que muere de frío un anciano en situación(...)

Leer más...

Una pequeña luz en Corea, pero malas not…

Autor: Sandro MAGISTER, periodista

Las novedades políticas concernientes a las dos(...)

Leer más...
Español (spanish formal Internacional)English (United Kingdom)
blog
blog-rojobilbao
 
blog-credo
 
blog-biografia 
blog-Islam
 
 enlaces 

tvonline misadeldiafranciscanosdemarialibroslibresNUEVAWEB-franciscanos-4