Text Size
Redirecting
Jueves, Junio 29, 2017
bg articulos

  

La frase del día: 

"Solo el que sirve con amor sabe custodiar"
Papa Francisco

Laicidad no es laicismo

Autor: Antonio CAÑIZARES, cardenal arzobispo de Valencia

Menudea mucho últimamente, en el discurso político y social, la apelación al apelativo «laico» para referirse a algunas realidades. Con mucha frecuencia se habla de una sociedad laica, de un Estado laico, de la escuela laica. Se hacen grandes y solemnes proclamas y juicios en este sentido. Se constituyen plataformas con este adjetivo referidas a entidades sociales. Muchos son muy celosos en la defensa de este calificativo. Bien entendido este calificativo y justamente aplicado, no soy yo menos celoso de él que lo puedan ser sus defensores a ultranza, ni lo es menos tampoco la Iglesia, que en la entraña de su fe está el reconocimiento de la autonomía del mundo: «Al principio creó Dios el cielo y la tierra». «Dad a Dios lo que es Dios, y al César lo que es del César». «Mi Reino no es de este mundo».

Pero la verdad es que me preocupa el sentido que se da a este adjetivo: en buena parte de los casos con una fuerte carga ideológica, y con no poca confusión. Creo que se está generando una gran confusión que es preciso disipar, porque con ella se está caminando por un terreno resbaladizo en el que, con intención o sin ella, se está poniendo en tela de juicio nada menos que uno de los derechos fundamentales: el de la libertad religiosa, que está en la base de una sociedad democrática, porque no es un derecho más entre los derechos, sino el más fundamental, piedra angular en el edificio de los derechos humanos. Se refiere a lo más íntimo del hombre, su conciencia.

Viene bien recordar a propósito del tema que nos ocupa las palabras del Papa San Juan Pablo II al cuerpo diplomático. Las reproduzco en toda su extensión porque son ciertamente muy clarificadoras: «En los últimos tiempos, somos testigos, en ciertos países de Europa, de una actitud que podría poner en peligro el respeto efectivo de la libertad de religión. Si bien todo el mundo está de acuerdo en respetar el sentimiento religioso de los individuos, no se puede decir lo mismo del hecho religioso, es decir, la dimensión social de las religiones, al olvidar los compromisos asumidos en el marco de lo que entonces se llamaba Conferencia sobre la Cooperación y Seguridad en Europa. Con frecuencia se invoca el principio de laicidad, en sí mismo legítimo, si es comprendido como la distinción entre la comunidad política y las religiones. Pero ¡distinción no quiere decir ignorancia! ¡La laicidad no es laicismo! No es otra cosa que el respeto de todas las creencias por parte del Estado, que asegura el libre ejercicio de las actividades de culto, espirituales, culturales y caritativas y sociales de las comunidades de los creyentes. En una sociedad pluralista, la laicidad es un lugar de comunicación entre las diferentes tradiciones espirituales y la nación. Las relaciones Iglesia-Estado pueden y deben dar lugar al diálogo respetuoso, que transmita experiencias y valores fecundos para el porvenir de una nación. Un sano diálogo entre el Estado y las Iglesias, que no son rivales, sino socios puede sin duda favorecer el desarrollo integral de la persona y de la sociedad».

La dificultad de aceptar el hecho religioso en el espacio público se manifestó, por ejemplo, de modo muy emblemático con ocasión del debate sobre las raíces cristianas de Europa, de hace unos años, o en el olvido de estas raíces al considerar el papel de la Iglesia en España. Entre nosotros se está viendo esta dificultad en el debate continuo respecto a la enseñanza de la religión en la escuela estatal, o a la escuela de iniciativa social católica, o en el modo de juzgar actuaciones de los obispos por parte de personas públicas o de grupos, por ejemplo, cuando los obispos se pronuncian sobre materias morales o que tienen que ver con la presencia de los cristianos en la sociedad y con las realidades temporales, pero que tienen una connotación moral. Es legítimo, ciertamente, juzgar si se hace con verdad y justicia; pero es abusivo, cuando menos, pretender que la Iglesia o los que la integran callen sus creencias o sus enfoques morales propios ante realidades humanas o sociales que piden iluminación y orientación en fidelidad a lo que ella es, o descalificar –sin argumentar incluso– tales creencias y criterios morales sencillamente porque molestan o no se está de acuerdo con ellas, o no son «modernas».

Llama la atención la batería de ataques y descalificaciones últimas en este orden de cosas. Estado laico, sociedad laica, quiere decir Estado, sociedad, aconfesional, que garantiza el derecho a la libertad religiosa a personas e instituciones, precisamente para que quepan las distintas confesiones, religiosas o agnósticas, ateas..., pero no para que se establezca o imponga una nueva confesionalidad, un pensamiento único: el laicista.

La Iglesia católica, en concreto, en sus relaciones con los poderes públicos, o con la sociedad, no pide volver a formas de Estado confesional. Sólo pide respeto a la libertad religiosa y demanda la aconfesionalidad del Estado con todas sus consecuencias y exigencias, sin ningún otro confesionalismo ideológico, y por eso, al mismo tiempo, deplora todo tipo de laicismo ideológico o separación hostil y excluyente entre las instituciones civiles y las confesiones religiosas. Este es uno de los puntos nucleares que están en juego en la definición y construcción de la nueva Europa, también de España. Es bueno volver a la Constitución Española, y tenerla muy presente: lo que en ella se afirma y se reconoce es un Estado aconfesional que respeta y promueve el derecho inalienable a la libertad religiosa, pero no un Estado confesionalmente laico, que cercena dicho derecho, cuando lo religioso lo reduce al templo, al culto o las sacristías, es decir a la esfera de lo privado y de lo íntimo. El laicismo de Estado cercenando este derecho debilitaría la democracia y la convertiría incluso, más tarde o más temprano, en una tiranía.

articulos
Prev Next

Amar es para siempre

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote

La mejor terapia es la prevención. Mejor es evitar que una persona enferme que curarla una vez que ha enfermado. Eso(...)

Leer más...

La muerte de la memoria

Autor: Fernando CHICA, observador permanente de la Santa Sede ante la FAO, el FIDA y el PMA

Al concluir el Jubileo de la Misericordia, el(...)

Leer más...

Otra carta de los cuatro cardenales al P…

Autor: Sandro MAGISTER, periodista

A siete meses de distancia de los "dubia", el papa Francisco recibió(...)

Leer más...

La Trinidad, escuela de relación

Autor: Raniero CANTALAMESSA, capuchino

¿Por qué los cristianos creen en la Trinidad? ¿No es ya bastante difícil creer que existe Dios(...)

Leer más...

Venezuela, las cosas claras

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote

La reunión de los representantes del Episcopado venezolano con el Papa es un hecho excepcional que responde a una situación excepcional. El fondo de la(...)

Leer más...

Satanás existe, con independencia de lo …

Autor: Alexander LUCIE-SMITH, sacerdote

Debido quizás a que el Papa es un jesuita, el recientemente elegido Prepósito General de la Compañía, el Padre Arturo Marcelino(...)

Leer más...

Cuba entra en escena

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote

Tardaron un poco en hacerse oír, pero desde que se decidieron los primeros no han dejado de producirse nuevos apoyos. Me refiero a la solidaridad(...)

Leer más...

El alimento del monstruo

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote

Tres atentados islamistas en una semana son muchos, incluso para el ritmo a que nos tienen ya acostumbrados. Uno se ha llevado por delante a(...)

Leer más...

Los malos pastores

Autor: Pedro TREVIJANO, sacerdote

En el capítulo 10 del evangelio de San Juan, Jesús se nos presenta como el Buen Pastor, pero precisamente por ello(...)

Leer más...

El trabajo por la paz y la lucha contra …

Autor: Fernando CHICA, observador permanente de la Santa Sede ante la FAO

Entre los cánticos de la Sagrada Escritura que la Iglesia ha incorporado a la Liturgia de las(...)

Leer más...

¿Crisis de derechos humanos?

Autor: Antonio CAÑIZARES, cardenal arzobispo de Valencia

Aunque parezca extraño, estamos asistiendo a una gran crisis de derechos humanos universales, palabras muy bellas para discursos(...)

Leer más...

Fátima, un mensaje de lucha y esperanza

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote

A las apariciones de la Virgen en Fátima les pasa lo que al buen vino, que ganan con los años. Si eran importantes los mensajes(...)

Leer más...

Poncio Pilato aparece de nuevo en Venezu…

Autor: Sandro MAGISTER, periodista

Los muertos son ya casi cuarenta, los heridos mil. Es el precio de un mes de manifestaciones(...)

Leer más...

La misericordia represiva

Autor: Francisco José DELGADO, sacerdote

Como seguidor de la actualidad peruana, después de los años que he pasado por allá, he(...)

Leer más...

El Egipto del Papa Francisco, entre la r…

Autor: Sandro MAGISTER, periodista

Después del padre Henri Boulad, aquí presentamos a otro jesuita e islamólogo egipcio que enmarca con palabras políticamente incorrectas la inminente(...)

Leer más...

Las raíces de la crisis actual

Autor: Douglas FARROW, catedrático

No es exagerado hablar hoy de una crisis en la Iglesia, crisis en varias dimensiones. Hay una(...)

Leer más...

Silencio sobre Venezuela

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote

La situación en Venezuela se vuelve de día en día cada vez más difícil. Esta semana, con las manifestaciones contra el régimen celebradas en Caracas,(...)

Leer más...

La necesaria coherencia del Magisterio c…

Autor: Claudio PIERANTONI, filósofo

En esta intervención examinaremos primero y en forma breve la historia de dos Papas de la antigüedad,(...)

Leer más...

Cómo se le hace ingeniería social a un p…

Autor: Nelson MEDINA, dominico

El despliegue publicitario de una prestigiosa institución bancaria, que presenta a dos hombres abrazados como modelo de “nuevas familias,” es una muestra representativa de las(...)

Leer más...

"Islam, religión de la espada". La alarm…

Autor: Sandro MAGISTER, periodista

Dentro de diez días, el viernes 28 de abril, el papa Francisco aterrizará en un Egipto todavía agitado(...)

Leer más...

Un largo Sábado Santo

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote

Más allá de cualquier otra consideración, lo que se debatió en la primera Semana Santa de la historia fue el resultado de la batalla entre(...)

Leer más...

Pasión de Poncio Pilatos

Autor: Juan Manuel DE PRADA, escritor

Mientras interrogaba a Jesús, no descubría ninguna razón de peso que justificase la condena del Sanedrín. Pero de repente, en medio de(...)

Leer más...

También Occidente contribuye a la masacr…

Autor: Bernardo CERVELLERA, sacerdote

Después del Domingo de Ramos ensangrentado en Egipto, diversos comentarios insisten en el cliché de moda: existe un conflicto abierto entre(...)

Leer más...

España no fue colonizadora

Autor: Juan Manuel DE PRADA, escritor

A José Antonio Sánchez, presidente de RTVE, le han montado un aquelarre por afirmar que España “no fue colonizadora,(...)

Leer más...

Un obispo importante

Autor: Georges WEIGEL, periodista

Cuando conocí a Charles J. Chaput, O.F.M. Cap., hace más de veinte años, me llamaron la atención su aspecto juvenil, su exquisita cortesía y su(...)

Leer más...

Desde Lovaina a Roma. La eutanasia de lo…

Autor: Sandro MAGISTER, periodista

Ha hecho ruido lo que aconteció en la Universidad Católica de Lovaina, que suspendió y finalmente despidió a un profesor de(...)

Leer más...

Por mí, por Ti

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote

La Semana Santa no es una época cualquiera para un católico. No se agota en las procesiones. Ni tan siquiera en las celebraciones litúrgicas. Debería(...)

Leer más...

En agonía hasta el fin del mundo

Autor: Raniero CANTALAMESSA, franciscano

El Domingo de Ramos es la única ocasión, aparte del Viernes Santo, en que se lee el Evangelio de la Pasión de Cristo en el(...)

Leer más...

Trump y la Iglesia, colaboración necesar…

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote

El efecto Trump se empieza a notar en lo concerniente a la defensa de la vida, no sólo por haber prohibido el uso de fondos(...)

Leer más...

Sufrir en la Iglesia y por la Iglesia

Autor: Aldo María VALLI, periodista

En tiempos como estos, en los que hay tanta confusión en la iglesia, la(...)

Leer más...

La nueva Iglesia de Rahner

Autor: Russell RONALD, periodista

Karl Rahner fue uno de los peritos del Concilio Vaticano II, uno de los teólogos consultores designados oficialmente sobre quienes los(...)

Leer más...

Amistades peligrosas

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote

Hay acontecimientos que pueden parecer interesantes sólo para un país en concreto y generalmente me abstengo de comentarlos, porque procuro referirme a aquello que pueda(...)

Leer más...

Caballeros de Malta. El misterio de 30 m…

Autor: Sandro MAGISTER, periodista

La saga de los Caballeros de Malta se ha enriquecido con un nuevo capítulo, escenificado por el(...)

Leer más...

Guerra de religión en Europa

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote

Para alguien que no viva en Europa, este continente puede seguir siendo lo que antes fue. Incluso habrá quien aún piense en un conjunto de(...)

Leer más...

Flaco sería el compromiso que no llevara…

Autor: Fernando CHICA, monseñor, Observador Permanente de la Santa Sede ante la FAO.

Leer más...

Laicidad no es laicismo

Autor: Antonio CAÑIZARES, cardenal arzobispo de Valencia

Menudea mucho últimamente, en el discurso político y social, la apelación al apelativo «laico» para referirse a algunas realidades. Con mucha frecuencia(...)

Leer más...
Español (spanish formal Internacional)English (United Kingdom)
blog
blog-rojobilbao
 
blog-credo
 
blog-biografia enlaces 

tvonline misadeldiafranciscanosdemarialibroslibresNUEVAWEB-franciscanos-4