Text Size
Jueves, Mayo 28, 2020
bg articulos

  

La frase del día: 

"Solo el que sirve con amor sabe custodiar"
Papa Francisco

ultimasnoticias

Justicia, odio, venganza

Autor: Jorge MEDINA, cardenal prefecto emérito de Culto Divino

En mi juventud escuché un refrán de origen pagano que afirmaba que «la venganza es el placer de los dioses». Esa frase es ciertamente incompatible con los valores cristianos, pero pareciera reflejar el sentir de algunas personas en la actualidad.

En el Antiguo Testamento se leen los sucesivos episodios de la vida del patriarca José, hijo de Jacob (ver en el libro del Génesis, los capítulos 37 al 50). José sufrió la envidia y hasta el odio de sus hermanos, algunos de los cuales tramaron matarlo y, en definitiva, lo vendieron como esclavo. José llegó a ser muy poderoso en Egipto y tuvo la oportunidad de vengarse de sus hermanos. Pero no lo hizo. Al contrario, con espléndida magnanimidad, los acogió y los colmó de beneficios, llegando hasta el punto de interpretar su malquerencia como un signo de los misteriosos caminos de Dios para expresar su benevolencia hacia la descendencia de Abrahán. El perdón generoso de José fue un anticipo de la misericordia de Dios expresada con tanta frecuencia en las palabras y actitudes de Jesús y muy especialmente cuando, a punto de ser crucificado, dijo, refiriéndose a sus enemigos: «Padre, ¡perdónalos porque no saben lo que hacen!» (Lc 23, 34). Poco tiempo después, Esteban, al morir apedreado, diría, como fiel eco de su Maestro: «Señor, ¡no les tengas en cuenta este pecado!» (Hech 7, 60).

En las diversas comunidades humanas ha sido necesario establecer castigos o penas para enfrentar conductas delictuales. Ojalá no fuera necesario establecerlas y su finalidad no es experimentar el placer de ver sufrir a un ser humano, sino o bien impedir que los hechos dañinos se repitan, o bien obtener la enmienda del hechor, o bien ejercitar una acción pedagógica, de modo que la amenaza de una posible pena disuada de realizar comportamiento nocivos a quienes experimentan la tentación de cometerlos. No siempre se dan conjunta o copulativamente estas tres finalidades, sino alguna o dos de ellas. Alegrarse de la aflicción ajena es una actitud mezquina y malsana, por no decir miserable; ciertamente contraria a la vehemente recomendación de San Pablo: «¡alegraos con los que están alegres, llorad con los que lloran!» (Rom 12, 15). La envidia y la amargura pueden conducir al extremo de alegrarse de que alguien sufra o, por el contrario, a sufrir, deplorar o angustiarse porque otra persona esté alegre o logra algún éxito.

La autoridad judicial humana, tanto civil como eclesiástica, tiene el derecho e incluso el deber, de irrogar alguna pena y de aplicarla luego de un debido proceso, pero debe tener siempre presente que su juicio puede adolecer de insuficiente información o estar fundado en errores de valoración de los atenuantes o agravantes y que, por lo tanto, su veredicto no sea plenamente justo. A esto debe agregarse la consideración de la paz social, que aconseja no eternizar los conflictos, cuyas raíces son más complejas de lo que puede parecer luego de una consideración superficial. De ahí nacen las instituciones jurídicas de la prescripción, las amnistías o los indultos, que son recursos tendientes a eliminar asideros de discordia muchas veces ocasionada por diversos tipos de reales abusos. Si prevalece el espíritu de venganza, es explicable que personas carentes de fe en Dios y en su justicia, crean poder atenuar su rencor viendo sufrir a quienes les ha inferido un daño. En ocasiones la exigencia a ultranza de justicia no es más que un pretexto verbal para disimular una actitud interior de rencor y de venganza.

San Pablo se vio en la necesidad de intervenir en el caso del incestuoso de Corinto (ver 1 Cor 5, 1-5), y lo hizo, en uso de su autoridad apostólica, con gran severidad. Pero dejó en claro que la dureza de su intervención no era la de afligir al culpable, sino para, por medio del sufrimiento, obtener su conversión. Cuando en el Nuevo Testamento se habla de algún castigo sin fin, más allá de la muerte, esa situación no se debe al deseo de Dios de ver sufrir a sus creaturas, sino al endurecimiento de quienes perseveran en el rechazo de Dios.

Son muchísimos los textos evangélicos en los que aparece manifiesta la bondad de Dios para acoger y perdonar a quien se convierte, cualesquiera hayan sido sus pecados. Nadie puede dudar de la misericordia de Dios a condición de que su arrepentimiento sea sincero y que haga suyas las palabras de Jesús: «perdona (Padre) nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden» (Mt 6.12) y «¡Oh Dios! ten compasión de mí, que soy un pecador» (Lc 18, 13).

articulos
Prev Next

Las ideologías dominantes y la Iglesia

Autor: Pedro TREVIJANO, sacerdote

El reciente acuerdo entre el Partido Socialista, Podemos y Bildu ha hecho saltar(...)

Leer más...

Adaptarse es sucumbir

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote

Mientras en algunos países los obispos siguen peleando con los respectivos gobiernos por la negativa de estos a permitir las misas con público -los más(...)

Leer más...

El "Synodale Weg" y el irreflexivo plano…

Autor: Pietro DE MARCO, filósofo

Los obispos alemanes parecen no ser conscientes de(...)

Leer más...

No tengáis miedo

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote FM

En la biografía de Benedicto XVI que acaba de publicar -de momento sólo en alemán- Peter Seewald, el Papa emérito afirma que la sociedad(...)

Leer más...

Carta de Benedicto XVI sobre San Juan Pa…

Autor: Benedicto XVI, Papa emérito

El 18 de mayo, se cumplirán 100 años desde que el papa(...)

Leer más...

Carta a un concejal despistado

Autor: Antonio CAÑIZARES, cardenal arzobispo de Valencia

Sr. Concejal, D. Aarón Cano: Siento desmentirle, defender la verdad y decirle que se ha equivocado usted plenamente,(...)

Leer más...

Cristo y Jonás

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote FM

A pesar de estar aún confinados, aunque ya menos que antes, ésta ha sido una semana de noticias con largo recorrido: Sínodo de Alemania,(...)

Leer más...

La ideología de género al servicio del a…

Autor: Pedro TREVIJANO, sacerdote

Acaba de publicarse en Alemania un libro de Peter Seewald titulado «Benedickt XVI.(...)

Leer más...

Sexo, mujeres, poder. Los tres desafíos …

Autor: Sandro MAGISTER, periodista

La pandemia de coronavirus ha hecho que el “camino(...)

Leer más...

Poder y sinodalidad

Autor: Gerhard MÜLLER, prefecto emérito de Doctrina de la Fe

La apostolicidad y la sinodalidad son dos(...)

Leer más...

Tiempo de espiritualidad

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote FM

Lo más destacado de la semana, que no lo más importante, ha sido el enfrentamiento entre algunas Conferencias Episcopales y sus respectivos gobiernos sobre(...)

Leer más...

Hombres delicados

Autor: Carlos Andrés GÓMEZ, doctor en Filosofía

De mis años escolares tengo una enorme cantidad(...)

Leer más...

La existencia del infierno

Autor: Pedro TREVIJANO, sacerdote

Uno de los interrogantes de mucha gente es si existe o no el(...)

Leer más...

La desescalada

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote FM

Mientras la pandemia está en expansión en algunos países, en otros parece que ya se ha estabilizado e incluso que su incidencia va disminuyendo.(...)

Leer más...

Dios es misericordia

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote FM

Era inevitable que, más pronto o más tarde, saltara la polémica de si la pandemia que padecemos es o no un castigo divino. Destacadas(...)

Leer más...

Celibato, Amazonía, Alemania. Vuelve al …

Autor: Sandro MAGISTER, periodista

En la mañana del domingo de Pascua y en la mañana del lunes de Gloria la revista(...)

Leer más...

La pandemia a la luz del Cántico de Jere…

Autor: Anthelme ADZAKLUI, religioso FM

Desde el acontecimiento salvador de la segunda persona de la Trinidad, Jesucristo, encarnado, muerto y resucitado, la mirada del mundo(...)

Leer más...

Pulmones y corazones

Autor: Fernando CHICA, observador permanente de la Santa Sede ante la FAO

Nos adentramos en el tiempo(...)

Leer más...

¡Es la Teología, estúpìdos!

Autor: Juan Manuel DE PRADA, escritor

Varios amigos lamentan la cobardía de algún obispacho (contracción de «obispo(...)

Leer más...

Una Semana Santa diferente

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote FM

Esta semana han sido dos las noticias más destacadas relacionadas con la(...)

Leer más...

La Pascua del cardenal Pell

Autor: Sandro MAGISTER, periodista

“Lo que más deseo afra es celebrar una misa”,(...)

Leer más...

La Semana Santa del cardenal Pell

Autor: Sandro MAGISTER, periodista

Cuando en Roma todavía era de noche, hoy martes 7 de abril el tribunal supremo de Australia(...)

Leer más...

Una Semana Santa única

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote FM

Todas las semanas, desde hace años, dedico este comentario a analizar la actualidad de la Iglesia. Esa actualidad sigue centrada en lo que la(...)

Leer más...

El régimen chino y su culpabilidad moral…

Autor: Charles MAUG BO, cardenal arzobispo de Rangún

El viernes pasado, el Papa(...)

Leer más...

Compañeros en la tribulación y también e…

Autor: Fernando CHICA, observador permanente de la Santa Sede ante la FAO

El autor del último libro de la Biblia se presenta así: “Yo, Juan, hermano vuestro,(...)

Leer más...

Un Wittenberg a cámara lenta sinodal

Autor: George Weigel, escritor

Como demostró magistralmente Carlos Eire, de la Universidad de(...)

Leer más...

Pedir sin insultar

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote FM

El mundo continúa sometido al imperio del coronavirus que, como un dictador sangriento,(...)

Leer más...

Nada nuevo bajo el sol: La Iglesia, culp…

Autor: Jorge GONZÁLEZ GUADALIX, sacerdote

Siempre es bueno tener a alguien a quien echar la culpa, y(...)

Leer más...

Es más que el coronavirus. Es un cambio …

Autor: Roberto PERTICI, historiador

El texto de Pietro De Marco, como siempre, me(...)

Leer más...

La peste de la banalidad

Autor: Pietro DI MARCO, filósofo

En la coyuntura mundial de la pandemia actual(...)

Leer más...

Coronavirus: La obediencia cristiana a l…

Autor: José María URABURU, sacerdote

La Iglesia Católica, fiel a su historia, ha de librar(...)

Leer más...

Tiempo de oportunidades

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote

Las medidas que los obispos están tomando para evitar que la participación en las distintas actividades de la Iglesia contribuya a la expansión de la(...)

Leer más...

Dios detiene el coronavirus

Autor: Domingo DE ALMOGUERA, escritor

La epidemia del coronavirus supondrá(...)

Leer más...

Agua y cambio climático

Autor: Fernando CHICA, observador permanente de la Santa Sede ante la FAO

Con el lema «Agua y cambio climático», este 22 de marzo se conmemora(...)

Leer más...

Dios en tiempo de coronavirus

Autor: Santiago MARTÍN, sacerdote FM

Gabriel García Márquez escribió en 1985 “El amor en los tiempos del cólera”, según parece basada en la historia de amor entre sus propios padres. La(...)

Leer más...

El coronavirus desde la Providencia: Lla…

Autor: José GRANADOS, sacerdote

Estos días de Cuaresma releemos la salida de Israel de Egipto,(...)

Leer más...
Español (spanish formal Internacional)English (United Kingdom)
blog
blog-rojobilbao
 
blog-credo
 
blog-biografia 
blog-Islam
 
 enlaces 

tvonline misadeldiafranciscanosdemarialibroslibresNUEVAWEB-franciscanos-4